VILLARRUEL LE ABRIÓ LA PUERTA A ANABEL FERNÁNDEZ SAGASTI PARA VOTAR DE FORMA REMOTA EN EL SENADO
La vicepresidenta autorizó a la senadora mendocina, que atraviesa un embarazo con reposo médico acreditado, a participar por videoconferencia de la sesión clave por la ley de tierras. La decisión llega en medio de la crisis más profunda entre Villarruel y Javier Milei, luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, le pidiera la renuncia
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, autorizó a la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti a participar de manera remota en la sesión de este jueves en el Senado, donde se debatirá la ley de propiedad privada y el nuevo tope de venta de tierras a extranjeros. Según el decreto firmado por la vicepresidenta, se habilita a la senadora "a participar de manera remota o virtual, con voz y voto, en las sesiones de este Honorable Senado, mientras subsista la restricción médica acreditada, o hasta el inicio de la licencia por maternidad, lo que ocurra primero".
El texto precisa que la participación se realizará preferentemente desde la Legislatura de Mendoza, aunque también podrá concretarse desde otro lugar que garantice las condiciones técnicas necesarias, y establece que una vez verificada la identidad de la senadora, su voto remoto se computará, a los fines del quórum y de las votaciones, en igual forma que la participación presencial. De todos modos, Villarruel dejó en claro que la autorización tiene carácter individual, excepcional y transitorio, y que no implica una modificación del reglamento ni la instauración de un régimen de alcance general. Por eso, aunque cuenta con el aval de la vicepresidenta, la ratificación final del mecanismo quedará en manos del propio recinto.
Se trata de una situación que amerita comprensión: Fernández Sagasti transita un embarazo que requiere reposo médico certificado, una circunstancia que, lejos de restarle legitimidad a su rol como legisladora, expone las limitaciones de un cuerpo normativo que todavía no contempla con claridad estos escenarios. La propia senadora celebró la decisión y agradeció el respaldo recibido, tras haber escuchado que con Villarruel "no se podía".

La resolución se da, sin embargo, en un contexto político particularmente tenso. Villarruel y el presidente Javier Milei atraviesan la crisis más profunda desde el inicio de la gestión libertaria. Días atrás, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, le pidió públicamente a la vicepresidenta que "diera un paso al costado" luego de que ella cuestionara el estado de salud del mandatario y hablara de "persecuciones imaginarias" que, según sus palabras, Milei replica en Argentina y en el exterior. El pedido de renuncia, formulado por el funcionario de mayor peso institucional dentro del Poder Ejecutivo, escaló un conflicto que hasta entonces se había mantenido en el terreno de las diferencias políticas y que corrió el eje de la agenda oficial en varias jornadas consecutivas. En Balcarce 50 reconocieron que la frase no formaba parte de un libreto preparado, aunque nadie salió a desautorizarla.
En ese marco de fuerte tensión institucional, la decisión de Villarruel de habilitar el voto remoto de una senadora con una situación médica acreditada cobra un valor adicional: se trata de un gesto de sensibilidad institucional que, más allá de las diferencias políticas que dividen al Gobierno nacional, prioriza el ejercicio efectivo de la representación democrática de una legisladora mendocina. Desde Mendoza, la resolución fue recibida con atención, en momentos donde la voz de la provincia en el debate por la ley de tierras resulta especialmente relevante.
La sesión de este jueves definirá, además de la validez del mecanismo remoto, el rumbo de una de las leyes más discutidas del semestre legislativo.
Fuentes: El Sol Mendoza, Infobae, La Política Online, Los Andes