UNA NOCHE A PURA FIESTA: LA LEPRA SE HIZO FUERTE EN EL GARGANTINI Y SIGUE SOÑANDO EN GRANDE
En un partidazo disputado en el corazón del parque, Independiente Rivadavia venció con autoridad por 3 a 1 a Banfield, hizo valer su localía y se mete de lleno en la pelea del Torneo Clausura.
El campeonato entra en su etapa más caliente y el estadio Bautista Gargantini se vistió de gala para vivir una auténtica fiesta de lunes por la noche. La Lepra recibió a Banfield con la urgencia y el convencimiento de sumar de a tres para abrochar el pase a los ansiados puestos de playoffs, y vaya si lo consiguió. Con una actuación contundente y un juego que empujó desde el minuto cero, el equipo azul demostró por qué se hace tan duro jugando en casa y regaló una alegría gigante a toda su gente.
El contexto previo exigía carácter. El conjunto dirigido tácticamente por Alfredo Berti sabía que no podía dejar pasar puntos en su reducto si quería mantenerse en la pelea de arriba. Aunque el Taladro sorprendió de entrada poniéndose en ventaja con un tanto tempranero de Santiago Daniele, la reacción del dueño de casa no se hizo esperar. Lejos de achicarse ante la adversidad, el equipo sacó a relucir su mejor versión ofensiva y dio vuelta la historia con una ráfaga furiosa de buen fútbol.

La gran figura de la noche en el parque fue José Florentín, quien se vistió de goleador inatajable para comandar la remontada. Primero apareció a los 10 minutos con un cabezazo letal tras un córner bien ejecutado, y apenas un ratito después, a los 14', volvió a inflar la red con otra gran definición para dar vuelta el marcador parcial. Antes de que cierre la primera mitad, un gol en contra de Daniele estiró la ventaja para el local, sellando un 3 a 1 que le devolvió la tranquilidad al pueblo azul.
En el complemento, la Lepra administró los tiempos con inteligencia, controló los intentos de la visita y manejó los hilos del partido con la jerarquía de sus hombres clave, asegurando tres puntos vitales que lo dejan muy bien pisado en la tabla de posiciones de la Zona B. La ilusión está más viva que nunca y el equipo se afianza como un animador de peso en el tramo final del certamen.