UNA INUNDACIÓN REPENTINA DEVASTÓ LA FRONTERA ENTRE NEPAL Y CHINA Y DEJÓ CIENTOS DE DESAPARECIDOS
Una crecida repentina del río Bhotekoshi arrasó viviendas, caminos, puentes e instalaciones en el distrito nepalí de Rasuwa, cerca de la frontera con China. Entre los desaparecidos hay cientos de turistas y peregrinos que se dirigían hacia el Tíbet.
Una violenta inundación repentina provocó una de las mayores emergencias registradas este miércoles en la región del Himalaya y dejó una extensa zona fronteriza entre Nepal y China cubierta de agua, barro y escombros. El desastre afectó principalmente al distrito nepalí de Rasuwa y también provocó daños importantes en el área de Gyirong, en el Tíbet.
La crecida del río Bhotekoshi se produjo durante la mañana y arrasó sectores poblados, rutas, puentes, vehículos e infraestructura energética. Las autoridades desplegaron equipos del Ejército y de la Policía de Nepal para realizar tareas de búsqueda y rescate, aunque el acceso a varios sectores permanecía dificultado por los daños en las vías de comunicación y las condiciones meteorológicas.
Entre las personas cuyo paradero no pudo ser confirmado se encuentran numerosos turistas y peregrinos que transitaban por la zona. El Consejo de Turismo de Nepal informó inicialmente de 384 viajeros desaparecidos, de los cuales 291 eran extranjeros. La lista preliminar incluía ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá y otros países.
La zona afectada constituye además una ruta utilizada por peregrinos que se dirigen hacia el monte Kailash, uno de los principales destinos religiosos del Himalaya, ubicado en territorio tibetano. Por ese motivo, durante esta época del año existe un importante movimiento de visitantes internacionales.
El número total de víctimas continuaba en revisión durante la jornada. Reportes posteriores señalaron que la cantidad de fallecidos y desaparecidos era superior a las primeras estimaciones, debido a que los equipos de emergencia todavía no habían podido acceder a todas las áreas afectadas.
Las autoridades investigan el origen exacto de la crecida. Entre las hipótesis se analiza la posibilidad de un deslizamiento de tierra o un colapso en sectores de alta montaña que habría bloqueado temporalmente el curso de agua y provocado posteriormente una liberación repentina.
La emergencia también generó preocupación por el impacto sobre la infraestructura energética y vial de la región. Helicópteros y equipos especializados fueron incorporados al operativo, mientras las autoridades mantienen las tareas de evacuación y búsqueda.
El desastre vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades y de las rutas turísticas del Himalaya frente a inundaciones repentinas, deslizamientos y otros fenómenos extremos que pueden desarrollarse en cuestión de minutos.
Fuentes consultadas
- Anadolu Agency.
- The Guardian.