TIRAR BASURA EN ACEQUIAS Y CAUCES EN MENDOZA PODRÁ COSTAR HASTA $1,8 MILLONES
La Legislatura de Mendoza convirtió en ley un nuevo régimen de sanciones para quienes arrojen residuos en acequias, canales y cauces. Las multas llegan hasta $1,8 millones para particulares y hasta $6 millones para empresas. También se contemplan arresto y trabajo comunitario.
La Legislatura de Mendoza aprobó un nuevo régimen para endurecer las sanciones contra quienes arrojen basura en acequias, canales, cauces y sistemas de drenaje de la provincia.
La iniciativa modifica el Código Contravencional y establece multas económicas, días de arresto y trabajo comunitario para quienes arrojen o abandonen residuos, escombros, plásticos, áridos, animales muertos u otros elementos que puedan afectar el funcionamiento de la infraestructura hídrica.
La medida busca evitar que la acumulación de residuos termine obstruyendo el paso del agua, especialmente durante tormentas y períodos de fuertes precipitaciones.
MULTAS DE HASTA $1,8 MILLONES
Para las personas que arrojen residuos en los lugares alcanzados por la nueva normativa, las multas serán de entre 1.500 y 3.000 Unidades Fijas (UF).
Con el valor vigente de la Unidad Fija, esto representa aproximadamente entre $900.000 y $1,8 millones.
Pero la sanción económica no será la única consecuencia. La normativa también establece entre 15 y 25 días de arresto y hasta 25 días de trabajo comunitario, destinado principalmente a tareas relacionadas con la limpieza.
Además, la persona responsable deberá afrontar los gastos que genere la eliminación de los residuos, incluyendo las tareas de limpieza, remoción, traslado y saneamiento.
NO HACE FALTA QUE HAYA UNA INUNDACIÓN
Uno de los puntos importantes de la nueva legislación es que no será necesario demostrar que la basura efectivamente provocó una inundación o un desborde.
La infracción puede aplicarse cuando los residuos tengan la capacidad de generar obstrucciones, contaminación, desbordes o daños en la infraestructura hídrica.
De esta manera, la normativa apunta a intervenir antes de que se produzca un problema mayor.
En Mendoza, las acequias, canales, colectores y otros sistemas cumplen un papel fundamental para conducir el agua. Por eso, la presencia de bolsas, ramas, escombros y otros elementos puede dificultar el escurrimiento y aumentar los riesgos durante una tormenta.
LAS EMPRESAS TENDRÁN MULTAS MÁS ALTAS
La nueva ley también contempla las infracciones cometidas en nombre, interés o beneficio de una persona jurídica.
En esos casos, las sanciones económicas serán considerablemente superiores: pueden ir desde 5.000 hasta 10.000 Unidades Fijas, equivalentes aproximadamente a entre $3 millones y $6 millones.
Además de la multa, dependiendo del caso podrán aplicarse medidas como clausuras o inhabilitaciones.
La intención es que la normativa alcance tanto a particulares como a empresas o actividades comerciales que puedan generar vuelcos, acumulación de residuos o materiales en zonas vinculadas con la infraestructura hídrica.
LAS SANCIONES SE DUPLICAN DURANTE UNA ALERTA
Otro de los aspectos centrales de la nueva legislación es el agravamiento de las penas durante situaciones de alerta o emergencia hidrometeorológica o estados de catástrofe formalmente declarados.
Durante esos períodos, los mínimos y máximos de las sanciones se duplicarán.
El objetivo es reforzar los controles justamente cuando mantener despejados los cauces resulta más importante por la posibilidad de lluvias intensas y un mayor volumen de agua circulando por los sistemas de drenaje.
MÁS DE 1.100 TONELADAS DE RESIDUOS RETIRADAS
La problemática no es nueva para los municipios mendocinos.
Según datos difundidos por la Ciudad de Mendoza, durante 2025 se retiraron más de 1.100 toneladas de residuos del colector Papagayos mediante 12 operativos de limpieza.
Esos trabajos representaron un costo superior a $128 millones para el municipio.
Durante las tareas de limpieza, los equipos suelen encontrar desde bolsas y botellas hasta ramas, escombros y objetos de gran tamaño, que pueden convertirse en obstáculos para el normal funcionamiento de los cauces.
UNA MEDIDA QUE BUSCA PREVENIR PROBLEMAS
Con la aprobación de la ley, Mendoza incorpora sanciones más severas para una conducta que puede afectar tanto al ambiente como al funcionamiento del sistema hídrico.
La norma apunta a generar un mayor nivel de responsabilidad sobre el destino de los residuos y a reducir la cantidad de basura que termina en acequias, canales y cauces.
El desafío estará ahora en los controles y en la aplicación efectiva de las sanciones, especialmente durante los períodos de lluvias y alertas meteorológicas, cuando mantener libre el sistema de drenaje resulta fundamental.
Fuentes consultadas:
Prensa de la Ciudad de Mendoza