SECUESTRARON MÁS DE 50 PLUMEROS CON PLUMAS DE CHOIQUE Y ÑANDÚ EN MAIPÚ
El operativo fue realizado por la Policía Rural y el Departamento de Fauna Silvestre en el marco de controles contra el comercio ilegal de productos de fauna silvestre. Los elementos eran ofrecidos para la venta ambulante y también se encontraron plumas cuya procedencia será investigada.
Más de 50 plumeros confeccionados con plumas de choique y ñandú fueron secuestrados durante un operativo realizado en el departamento de Maipú. Los productos eran ofrecidos para la venta ambulante en la vía pública y quedaron bajo resguardo de las autoridades mientras se investiga el origen del material utilizado para su fabricación.
El procedimiento fue realizado de manera conjunta por efectivos de la Policía Rural de Mendoza y personal del Departamento de Fauna Silvestre, dependiente de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente. La intervención forma parte de los controles destinados a combatir la extracción, tenencia, transporte y comercialización irregular de productos derivados de animales silvestres.
Durante las inspecciones, los agentes detectaron que los plumeros estaban elaborados con plumas atribuidas principalmente a choiques y ñandúes, dos especies autóctonas cuya utilización y comercialización se encuentran alcanzadas por normas de protección de fauna.
Las autoridades también detectaron plumas que corresponderían a avestruz, por lo que se abrió otra línea de investigación para determinar su procedencia y establecer si existe documentación que permita acreditar su origen legal.
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, explicó que la extracción, tenencia, transporte y comercialización de estos productos están reguladas y que es necesario acreditar su procedencia legal. Por ese motivo, el secuestro permitirá avanzar en las pericias destinadas a establecer de dónde provino el material utilizado.
Uno de los puntos que ahora deberá determinar la investigación es si se trató de una situación aislada relacionada con la venta ambulante o si existe una cadena de abastecimiento y comercialización de mayor alcance detrás de estos productos.
El caso vuelve a poner el foco sobre el tráfico de fauna silvestre en Mendoza. Las autoridades provinciales vienen realizando distintos procedimientos durante el año para detectar animales mantenidos ilegalmente en cautiverio y productos elaborados a partir de especies protegidas.
En febrero, por ejemplo, un operativo en Maipú permitió rescatar siete ejemplares de siete cuchillos, aves que, según registros oficiales, se encuentran entre las especies más perseguidas por el comercio ilegal en la provincia. Los ejemplares fueron trasladados al Ecoparque para recibir controles veterinarios y posteriormente continuar con un proceso de recuperación.
La problemática no se limita a la captura o comercialización de animales vivos. Las autoridades recuerdan que plumas, cueros, pieles, huevos, carne, astas y huesos también son considerados productos o subproductos de fauna silvestre y, por lo tanto, su extracción, transporte, tenencia y comercialización están sujetos a controles.
En el caso de los plumeros encontrados en Maipú, la investigación deberá establecer si las plumas fueron obtenidas de ejemplares cazados ilegalmente o si tienen algún otro origen. Hasta que esa cuestión sea determinada, los productos permanecerán a disposición de la Justicia.
El operativo también busca generar un efecto preventivo frente a una actividad que puede resultar difícil de detectar debido a que algunos productos derivados de fauna pueden circular como objetos de uso cotidiano.
Desde los organismos provinciales remarcan que evitar la compra de productos provenientes de animales silvestres es una de las principales herramientas para desalentar este tipo de circuitos. La participación ciudadana, a través de denuncias sobre posibles casos de comercialización ilegal, también resulta clave para detectar estas situaciones.
El procedimiento de Maipú quedó así incorporado a los controles que Mendoza desarrolla para proteger su fauna nativa y determinar el origen de productos que contienen partes de especies silvestres.