SE TERMINÓ LA PESADILLA: RACING CERRÓ UN 2026 PARA EL OLVIDO, SIN TÍTULOS Y SIN COPAS INTERNACIONALES
La Academia perdió 2-0 frente a Barracas Central en su última presentación del año y puso punto final a una temporada plagada de frustraciones. Tres entrenadores, eliminaciones dolorosas, una campaña irregular y ningún clásico ganado marcaron el recorrido del equipo de Avellaneda. Diego Milito y Sebastián Saja quedaron bajo la lupa de los hinchas.
El 2026 llegó a su fin para Racing y difícilmente sea un año que sus hinchas quieran recordar. La Academia perdió 2-0 frente a Barracas Central en el estadio Claudio Tapia, por la última fecha de la fase regular del Torneo Clausura, y terminó de cerrar una temporada que estuvo muy lejos de las expectativas generadas a comienzos de año.

Los goles de Nicolás Orsini, sobre el cierre del primer tiempo, y Norberto Briasco, en el complemento, sentenciaron una nueva derrota para el conjunto de Avellaneda, que ya llegaba sin posibilidades de clasificarse a los octavos de final.
Pero el problema de Racing va mucho más allá de un resultado. El equipo quedó eliminado de la Copa Sudamericana en la fase de grupos, perdió en los cuartos de final del Apertura y de la Copa Argentina, no consiguió ganar ninguno de los clásicos que disputó y terminó 23.º en la Tabla Anual.
Como consecuencia, tampoco tendrá participación en la Copa Libertadores ni en la Sudamericana durante 2027. Una ausencia que representa un golpe deportivo, económico e institucional para una entidad que se había acostumbrado a competir internacionalmente.
Barracas le dio el último golpe

La despedida de Racing no tuvo nada de épica. En su visita a Barracas Central, el equipo dirigido interinamente por Sebastián Chirola Romero volvió a mostrar dificultades para generar situaciones de peligro y terminó cayendo por 2-0.
Durante la primera mitad, la Academia intentó manejar la pelota, pero el local encontró mejores caminos para acercarse al arco de Facundo Cambeses.
A los 42 minutos llegó la apertura del marcador. Enzo Taborda envió un centro al área, Rodrigo Bogarín bajó la pelota y Nicolás Orsini aprovechó la oportunidad para establecer el 1-0.
En el complemento, Racing no encontró respuestas futbolísticas y Barracas aprovechó los espacios para liquidar el encuentro.
A los 77 minutos, Norberto Briasco apareció después de una buena combinación colectiva y aprovechó un rebote en el palo para establecer el 2-0 definitivo.
La derrota dejó a Racing en el duodécimo puesto de la Zona B, con apenas 15 puntos, producto de cuatro victorias, tres empates y nueve derrotas en el Clausura.
Así, la Academia se despidió de su público y de la temporada con otra actuación que profundizó el malestar de sus simpatizantes.
Un año con tres entrenadores y ningún rumbo futbolístico

Uno de los aspectos que mejor explica el complicado presente de Racing es la inestabilidad que tuvo en el banco de suplentes.
La temporada comenzó con Gustavo Costas, el entrenador que había conseguido devolverle protagonismo internacional al club y que había sido parte de los éxitos recientes.
Sin embargo, los resultados y el funcionamiento del equipo terminaron deteriorando su ciclo. La dirigencia decidió buscar un cambio y apostó por Juan Pablo Vojvoda para intentar enderezar el rumbo.
El entrenador cordobés tampoco consiguió los resultados esperados. Si bien tuvo algunos momentos positivos, la eliminación de la Copa Argentina frente a Boca terminó de sentenciar su salida.
Aquella derrota fue especialmente dolorosa: Racing ganaba 2-0 en los cuartos de final, pero terminó perdiendo 3-2 después de una remontada del conjunto xeneize, con Enner Valencia como gran protagonista.
Tras esa salida, Sebastián Romero asumió de manera interina y quedó a cargo del equipo para el tramo final de la temporada, acompañado por Luciano Aued.
Tres entrenadores en un mismo año y una identidad futbolística que nunca logró consolidarse.
Las eliminaciones que marcaron el fracaso deportivo

El recorrido de Racing estuvo lleno de oportunidades desperdiciadas.
En el Torneo Apertura consiguió meterse entre los equipos que disputaron la fase eliminatoria, pero su camino terminó en los cuartos de final frente a Rosario Central.
En la Copa Sudamericana, el objetivo era volver a competir por un título continental después de los éxitos recientes. Sin embargo, la Academia no consiguió superar la fase de grupos y quedó eliminada prematuramente.
La Copa Argentina también terminó en frustración. El equipo llegó a los cuartos de final y tuvo una ventaja de dos goles frente a Boca, pero sufrió una remontada que lo dejó afuera.
Finalmente, en el Clausura, Racing ni siquiera consiguió clasificarse entre los ocho mejores de su zona.
El equipo terminó con apenas 15 unidades y quedó duodécimo en la Zona B, muy lejos de los puestos de clasificación.
Cuatro competencias, cuatro oportunidades y ninguna posibilidad de levantar un trofeo.
Sin clásicos ganados por primera vez desde 2007
Otro dato que refleja el pobre rendimiento de Racing durante 2026 tiene que ver con sus enfrentamientos ante los principales rivales.
La Academia no consiguió ganar ninguno de los clásicos que disputó durante la temporada, algo que no ocurría desde 2007.
Ante Boca acumuló dos empates, ambos por 0-0 y 1-1; frente a Independiente consiguió otro empate 1-1, pero también sufrió una derrota por 1-0.
La situación fue todavía más complicada frente a River, contra el que perdió los dos encuentros: 0-1 y 0-2.
En total, Racing registró tres empates y tres derrotas ante sus rivales tradicionales, sin poder conseguir una sola victoria.
Un registro que refleja las dificultades del equipo para competir en los partidos de mayor exigencia.
Doce años después, Racing volverá a mirar las copas desde afuera

La consecuencia más importante de esta temporada será la ausencia internacional durante 2027.
Racing había construido una racha de doce años consecutivos participando en torneos organizados por la CONMEBOL. La última vez que no había disputado ninguna competencia internacional había sido en 2014.
Desde 2015, la Academia se convirtió en un habitual protagonista de la Libertadores y la Sudamericana.
En ese período disputó siete ediciones de la Copa Libertadores y cinco de la Copa Sudamericana, torneo que conquistó en 2024. También consiguió la Recopa Sudamericana 2025 frente a Botafogo.
Incluso, en 2025 había alcanzado las semifinales de la Libertadores, alimentando la ilusión de volver a pelear por el máximo título continental.
Pero el 2026 terminó con esa continuidad. Racing no consiguió los puntos necesarios en la Tabla Anual y tampoco pudo encontrar en los torneos locales una vía alternativa para clasificarse.
La ausencia internacional no solamente significa perder prestigio deportivo: también representa menos ingresos económicos, menos exposición y la necesidad de replantear la planificación del plantel.
Diego Milito y Sebastián Saja, bajo la lupa

El mal año deportivo también trasladó las críticas hacia la dirigencia encabezada por Diego Milito y el director deportivo Sebastián Saja.
Los hinchas manifestaron su descontento en reiteradas oportunidades, especialmente por las decisiones tomadas en los mercados de pases y la conformación del plantel.
El vicepresidente Martín Ferré reconoció públicamente que el balance de 2026 fue negativo y asumió la responsabilidad por los resultados.
«Tuvimos un muy mal 2026, el balance es malo. Lo marca la tabla anual y no haber clasificado entre los ocho del Clausura», expresó en declaraciones al programa Corazón Académico.
Sin embargo, también intentó transmitir tranquilidad de cara al futuro: «En 2027 vamos a tener un equipo súper competitivo».
La dirigencia ya comenzó a trabajar en la búsqueda de un nuevo entrenador. Entre los nombres que aparecen en carpeta están Guillermo Barros Schelotto, Nicolás Diez y Mauricio Pellegrino.
El objetivo será reconstruir un equipo que perdió competitividad y recuperar el protagonismo que había conseguido en las últimas temporadas.
Un 2027 obligado a ser diferente
Racing terminó su participación oficial en 2026 y ahora deberá afrontar una reconstrucción deportiva importante.
Sin títulos, sin clásicos ganados, eliminado de las competencias internacionales y con tres entrenadores durante la temporada, la Academia dejó una imagen muy alejada de lo que representa su historia.
La ausencia de torneos continentales obliga a replantear el presupuesto, el mercado de pases y los objetivos para el próximo año. También será fundamental recuperar la relación entre el plantel, la dirigencia y los hinchas.