RECESIÓN Y CAÍDA DEL CONSUMO: ARGENTINA YA PERDIÓ MÁS DE 31.000 EMPRESAS

RECESIÓN Y CAÍDA DEL CONSUMO: ARGENTINA YA PERDIÓ MÁS DE 31.000 EMPRESAS

La severa contracción de la actividad económica y el desplome del poder adquisitivo asestan un duro golpe al tejido productivo nacional. Un reporte basado en datos oficiales de la SRT confirma un retroceso continuo que afecta de manera crítica a pequeñas y medianas empresas en casi todo el país.

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Por @SoyRumulus 18 de septiembre de 2026

La severa crisis económica que atraviesa la Argentina continúa cobrándose un alto precio en su entramado productivo y comercial. De acuerdo con el último monitor elaborado por el centro de investigación Fundar, sobre la base de registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el país acumula la pérdida de 31.342 empresas desde fines de 2023 hasta mediados de 2026. Esta cifra implica una contracción del 6,1% en el total de empleadores formales, configurando uno de los periodos más críticos para la supervivencia corporativa en las últimas décadas.


El impacto de la pérdida del poder adquisitivo

El continuo cierre de unidades productivas no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una profunda caída en la actividad económica y un desplome sostenido del poder adquisitivo de los salarios. La pérdida de capacidad de compra de las familias ha diezmado el mercado interno, provocando un derrumbe generalizado en las ventas que golpea con mayor saña a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), las cuales dependen casi exclusivamente del consumo local para subsistir.

A este escenario de liquidez reducida en los hogares se le suma el fuerte incremento en las tarifas de servicios públicos, alquileres y costos logísticos, junto a la apertura o flexibilización de importaciones en diversos rubros. La combinación de menores ingresos operacionales y mayores costos de funcionamiento ha dejado a miles de emprendimientos y PyMEs sin margen de maniobra, obligándolas al concurso preventivo, la reducción drástica de planteles o el cierre definitivo.

Deterioro federal y deterioro por rubros

El impacto de la recesión se siente de manera generalizada en la geografía nacional. Un total de 23 de las 24 provincias registran hoy menos empresas que a finales de 2023. Jurisdicciones como La Rioja, Catamarca y Tierra del Fuego encabezan los indicadores de retroceso, mientras que polos industriales y comerciales de relevancia como Córdoba y varias provincias del Norte padecen un deterioro constante en su densidad empresarial. Únicamente Neuquén logró mantenerse en terreno positivo, dinamizada de forma puntual por la actividad en el sector energético de Vaca Muerta.

En cuanto a la división por rubros, las ramas operativas vinculadas a la demanda cotidiana de la población son las más castigadas. Alojamiento, gastronomía, el comercio minorista y la industria manufacturera lideran las bajas de firmas registradas, reflejando el cambio forzado en los patrones de consumo de las familias argentinas, que han debido postergar o eliminar gastos no esenciales para hacer frente a la canasta básica.

Un tejido productivo en riesgo

Casos emblemáticos de fábricas históricas, textiles y cadenas de electrodomésticos que han bajado sus persianas en diversos puntos del país grafican la magnitud del problema. Si bien persisten anuncios puntuales de inversión en nichos extractivos o agroexportadores de gran escala, estos no alcanzan a compensar la destrucción neta de empleo e infraestructura productiva en el ámbito de la economía real, dejando en evidencia un proceso de desindustrialización y precarización que amenaza la estabilidad del empleo formal a largo plazo.

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