PASÓ BOCA: EMPATÓ EN EL MORUMBI CON SÃO PAULO Y SACÓ PASAPORTE A SEMIFINALES
El Xeneize metió un triunfazo táctico en el Morumbi, igualó 1-1 y cerró un global de 2-1 para meterse entre los mejores de Sudamérica.
El Estadio Morumbi fue escenario de una auténtica batalla futbolística de nivel internacional. Boca Juniors demostró categoría, carácter y solidez táctica para empatar 1 a 1 frente a São Paulo y, gracias a la ventaja mínima obtenida en el partido de ida, sentenciar un global de 2-1 que lo deposita directamente en las semifinales de la Copa Sudamericana 2026.

Un planteo inteligente para apagar el fuego brasileño
Desde el pitazo inicial, el desarrollo del encuentro estuvo marcado por la presión asfixiante del conjunto local. Obligado a revertir la serie tras el 0-1 sufrido en Buenos Aires, São Paulo asumió el protagonismo absoluto, adelantó sus líneas y buscó por todos los flancos desestabilizar el bloque defensivo xeneize.
Sin embargo, el equipo argentino respondió con una disciplina táctica impecable. Las líneas se mantuvieron juntas, cerrando los espacios interiores y obligando al elenco paulista a abusar de centros frontales que la defensa y el arquero despejaron con seguridad. Lejos de replegarse de manera pasiva, Boca supo manejar los tiempos del partido, enfriar las revoluciones cuando el local arrinconaba y cortar los circuitos de juego en la zona medular, desquiciando de a poco la paciencia del rival y de su gente.
https://twitter.com/lanumero12comar/status/2100041215395655690
El golpe letal de Lozano y el cierre con sufrimiento copero
Cuando el reloj comenzaba a pesar y la tensión se adueñaba de cada rincón del estadio, llegó la jugada que empezó a liquidar la serie. A los 60 minutos de juego, Leandro Lozano apareció con una aparición fantástica en ofensiva para romper el cero e inflar la red visitante. Ese tanto no solo significó el 1-0 parcial en la noche brasileña, sino un golpe anímico devastador para São Paulo, que de repente se vio obligado a convertir tres goles de manera agónica para torcer la historia.
En el tramo final, el trámite se tornó dramático. São Paulo se tiró con desesperación al ataque y encontró el empate transitoria a los 89 minutos a través de Domingos Duarte, encendiendo unos minutos de descuento infartantes. No obstante, el Xeneize mostró el temple histórico que demanda esta clase de paradas bravas: aguantó los embates a puro corazón, neutralizó las últimas intenciones del local y consumó un empate heroico.
Con esta clasificación sufrida pero sumamente justa en condición de visitante, Boca ratifica sus aspiraciones continentales y se mete de lleno entre los cuatro mejores del torneo, ilusionando a todo su pueblo con la conquista de una nueva estrella internacional.