NUEVO RÉGIMEN PENAL JUVENIL EN MENDOZA: ASÍ ES EL CIRCUITO QUE RECORRE UN MENOR DESDE SU DETENCIÓN
Con la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil, Mendoza comenzó a aplicar la imputabilidad desde los 14 años. Sin embargo, la detención de un adolescente no significa automáticamente su traslado a un instituto: existe un circuito específico, con intervención policial, médica, judicial y de organismos especializados.
EL PRIMER PASO: LA COMISARÍA
Desde el 5 de septiembre comenzó a regir en todo el país la Ley 27.801, que establece un régimen penal específico para adolescentes desde los 14 años hasta antes de cumplir los 18. La norma reemplazó el esquema anterior y establece que el objetivo del sistema no es solamente sancionar, sino también promover la educación, resocialización e integración social del adolescente.
En Mendoza, el circuito comienza de una manera que puede resultar llamativa: el primer contacto con la Policía todavía se produce en una comisaría común. No existen dependencias juveniles distribuidas en cada zona para realizar la primera intervención.
Según explicó María de los Milagros Noli, directora de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia de la Suprema Corte de Mendoza, ese paso debe ser excepcional y urgente. La permanencia en la dependencia policial debe resolverse en un plazo máximo de dos horas, con la definición del destino del adolescente.
CONTROL MÉDICO Y TRASLADO A UPANA
Una vez producida la aprehensión, el adolescente debe atravesar una constatación médica para verificar si presenta lesiones físicas antes de continuar con el procedimiento.
Si la aprehensión es ratificada judicialmente, el siguiente destino es la Unidad de Procedimientos y Abordaje de Niñez y Adolescencia, conocida como UPANA Centro. Allí se encuentra actualmente el espacio habilitado para el alojamiento transitorio de adolescentes involucrados en procedimientos penales.
Este punto es importante porque la nueva normativa no implica que un adolescente detenido sea enviado automáticamente a un establecimiento de encierro permanente.
¿QUIÉN DECIDE SI QUEDA DETENIDO?
Durante la etapa de transición que atraviesa Mendoza, la decisión sobre la privación de la libertad continúa en manos de los jueces de garantías de menores.
La provincia, al mismo tiempo, avanza con el proyecto de Código Procesal Penal Juvenil que busca adaptar definitivamente el sistema local a la nueva legislación nacional. De aprobarse en los términos actualmente discutidos, la facultad de disponer una privación de libertad quedaría posteriormente en manos de la Fiscalía, bajo el control judicial correspondiente.
La detención, además, continúa siendo considerada una medida de última instancia. Por eso, la gravedad del delito no es el único elemento que determina si un adolescente terminará privado de su libertad.
EL DESTINO: LA DRPJ O MEDIDAS ALTERNATIVAS
Cuando corresponde una medida de encierro, interviene la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ), el organismo que reemplazó al antiguo COSE y que dispone de establecimientos específicos para adolescentes.
Actualmente, la DRPJ tiene alrededor de 85 plazas y aloja aproximadamente a 50 jóvenes. El Gobierno provincial reconoce que la cantidad de causas podría aumentar con el nuevo régimen, aunque advierte que todavía no puede establecerse cuántos de esos nuevos casos terminarán efectivamente en privación de libertad.
Para quienes recuperan su libertad y no quedan alojados en la DRPJ, existe otra instancia: las Unidades de Medidas Alternativas territoriales. Allí se pueden establecer pautas socioeducativas, seguimiento familiar y acompañamiento para sostener la escolaridad y favorecer la construcción de un proyecto de vida alejado del delito.
UN SISTEMA QUE TODAVÍA ESTÁ EN TRANSICIÓN
Los primeros procedimientos realizados en Mendoza desde la entrada en vigencia de la nueva ley ya permitieron observar cómo funciona el circuito. Hubo intervenciones con adolescentes en San Rafael, Maipú y General Alvear, mientras que posteriormente se conoció el primer caso de un joven de 14 años detenido por un robo agravado en Ciudad.
El desafío para Mendoza será ahora transformar este esquema transitorio en un sistema completo, con reglas procesales propias, infraestructura suficiente y equipos especializados.
La nueva edad de imputabilidad modificó el punto de partida del sistema penal juvenil, pero el verdadero cambio dependerá de cómo funcionen todas las etapas posteriores: desde las primeras dos horas en una comisaría hasta la decisión judicial, el eventual alojamiento en la DRPJ o la aplicación de medidas alternativas.
FUENTES CONSULTADAS
- Boletín Oficial de la República Argentina – Ley 27.801, Régimen Penal Juvenil.