“NO QUEREMOS QUE NOS REGALEN NADA”: DECENAS DE DESPIDOS Y LA ANGUSTIA DE NO SABER QUE PASARÁ CON SU FUTURO Y EL DE SUS FAMILIAS

“NO QUEREMOS QUE NOS REGALEN NADA”: DECENAS DE DESPIDOS Y LA ANGUSTIA DE NO SABER QUE PASARÁ CON SU FUTURO Y EL DE SUS FAMILIAS

Trabajadores del peaje de La Paz aseguran que fueron desvinculados tras el cambio de concesión de la Ruta Nacional 7. Algunos tienen más de 30 años de antigüedad y denuncian que, mientras quedaron fuera, comenzó a incorporarse personal nuevo. La situación genera preocupación en una comunidad donde las oportunidades laborales son limitadas.

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Por Tamara Celeste 8 de octubre de 2026

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EL CAMBIO DE CONCESIÓN QUE ENCENDIÓ LA ALARMA

El cambio de concesión de la Ruta Nacional 7 abrió un nuevo capítulo para el corredor vial mendocino, pero también dejó una fuerte preocupación entre trabajadores del peaje de La Paz, quienes aseguran haber quedado fuera de sus puestos luego de años de servicio.

La situación se produjo en paralelo con la llegada de Caminos del Aconcagua, la UTE integrada por Laugero Construcciones, Green y Corporación del Sur, que tomó posesión del denominado Corredor Cuyo el 7 de octubre. La concesión comprende 329 kilómetros de la Ruta 7 y tendrá una duración de 20 años.

De acuerdo con testimonios aportados por trabajadores afectados a Ruta7Digital, más de 30 personas habrían quedado desvinculadas. Otro medio de la zona señaló que la cantidad podría rondar los 45 trabajadores. Hasta el momento, no se encontró una comunicación pública de la nueva concesionaria que confirme oficialmente esa cifra.

Entre los trabajadores afectados habría personas con más de tres décadas de antigüedad, para quienes la pérdida del empleo representa mucho más que dejar un puesto: significa enfrentar una reinserción laboral especialmente difícil después de haber desarrollado prácticamente toda su vida laboral en el mismo lugar.

“¿QUÉ SE HACE?”: LA ANGUSTIA DETRÁS DE CADA DESPIDO

Uno de los trabajadores afectados describió a este medio la angustia que atraviesan las familias.

“Es lamentable pensar en el día de mañana, dormir con dolor de cabeza y pensar que tenés hijos que deben comer, estudiar y tener respaldo de salud, una familia, deudas que pagar”, expresó.

El trabajador cuestionó especialmente que, según su testimonio, la llegada de la nueva empresa no haya contemplado la experiencia de quienes ya desempeñaban esas tareas.

“Gente con más de 30 años de trabajo en el lugar, mayor, que no tiene posibilidad de reinserción ni de estudiar. ¿Qué se hace?”, planteó.

Y resumió el pedido de los trabajadores con una frase que refleja el eje del reclamo: “No queremos que nos regalen nada, solo queremos nuestro puesto y trabajar como lo hacemos hace tantos años”.

EL RECLAMO POR LOS NUEVOS INGRESOS

Uno de los puntos que más indignación genera entre los despedidos es la supuesta incorporación de nuevo personal mientras trabajadores con antigüedad quedaron fuera.

Los afectados cuestionan por qué no se generaron nuevos puestos de trabajo antes de reemplazar a quienes ya contaban con experiencia en la estación.

“¿Por qué no mejor crear más puestos de los que hay antes de dejar en la calle a tanta gente que también necesita?”, planteó uno de los trabajadores.

La situación se produce justamente cuando el nuevo concesionario anunció un importante despliegue laboral para la recuperación de la Ruta 7: durante la primera etapa están previstos nueve frentes de obra y más de 200 operarios para tareas de mantenimiento y rehabilitación del corredor.

UN CONFLICTO QUE YA HABÍA SIDO ADVERTIDO

La preocupación por los puestos laborales no comenzó esta semana. En septiembre, el Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA) realizó una asamblea en la estación de La Paz y advirtió sobre la incertidumbre generada por el proceso de privatización y cambio de concesiones. El gremio sostuvo entonces que ningún proceso debía avanzar “por encima” de las fuentes laborales.

Ahora, con la nueva concesión ya en funcionamiento, los trabajadores esperan respuestas.

El reclamo no se limita únicamente a una indemnización. Según expresaron, buscan continuar trabajando y conservar una fuente laboral que durante décadas les permitió sostener a sus familias.

Mientras la Ruta 7 inicia una etapa de obras, nuevas tarifas y cambios en su esquema de explotación, en La Paz queda abierta una pregunta que excede a una estación de peaje: ¿qué ocurre con quienes construyeron durante años su vida alrededor de un trabajo que, de un día para otro, dejaron de tener?

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