MULTITUDINARIA CONVOCATORIA EN LA 35ª MARCHA DEL ORGULLO: DIVERSIDAD, RECLAMOS HISTÓRICOS Y RESISTENCIA EN LAS CALLES
Una marea humana colmó las inmediaciones de la Avenida 9 de Julio y el Congreso Nacional bajo el lema "¡El orgullo al poder! ¡El odio al carajo!", combinando festivales artísticos con exigencias de políticas públicas, la sanción de la Ley Integral Trans y el repudio a los recientes hechos de violencia.
El centro neurálgico de la capital nacional se convirtió este sábado 7 de noviembre en el epicentro de una de las manifestaciones colectivas más masivas de los últimos años. La 35ª edición de la Marcha del Orgullo LGBTINB+ congregó a cientos de miles de personas, organizaciones sociales, colectivos disidentes y entidades de derechos humanos en una jornada signada por la celebración de la identidad, la visibilización de la diversidad y una marcada agenda de reclamos dirigidos a los tres poderes del Estado.
El contexto en el que se desarrolló esta edición de la movilización estuvo atravesado por factores logísticos, políticos y sociales de singular relevancia. En el plano organizativo, el trazado habitual sufrió una modificación estratégica en relación con el itinerario tradicional que conecta la Plaza de Mayo con el Congreso de la Nación. Debido a las normativas de seguridad impuestas en el casco histórico porteño ante la inminente llegada del papa León XIV al país, la Comisión Organizadora acordó situar el eje de la concentración sobre la franja de las avenidas Belgrano, Avenida de Mayo y Lima, desde donde partió la histórica caravana de carrozas y agrupaciones rumbo a la explanada legislativa.

A lo largo del trayecto y en las actividades centrales desarrolladas en los escenarios principales, el documento unificado de la jornada puso el acento en un abanico de demandas estructurales. Entre los ejes prioritarios del colectivo figuró el pedido de pronto tratamiento y aprobación del proyecto de ley "Reconocer es Reparar", una iniciativa orientada a otorgar un resarcimiento histórico e integral a las personas travestis y trans adultas mayores que sufrieron violencia institucional y persecución sistemática a lo largo de décadas. Asimismo, se renovó el pedido por la aprobación de una Ley Integral Trans y la actualización de la Ley Antidiscriminatoria nacional.
El clima de la movilización estuvo fuertemente condicionado por los recientes acontecimientos de violencia registrados en el espacio público, de manera particular tras el grave ataque en patota sufrido días atrás por trabajadoras sexuales trans en la zona de los Bosques de Palermo. Ese episodio, sumado al avance de discursos de odio en plataformas digitales, impulsó una consigna central que atravesó pancartas y discursos a lo largo de la tarde: "Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia". En esa línea, las agrupaciones manifestaron su rechazo a los decretos gubernamentales que restringen derechos de salud y reafirmaron la necesidad de declarar la emergencia nacional en salud sexual frente a la falta de provisión de insumos y tratamientos de prevención.

La dimensión cultural del evento tuvo un despliegue masivo, contando con la participación de decenas de proyectos artísticos, conjuntos musicales y reconocidas figuras del espectáculo en los escenarios denominados Carlos Jáuregui. A la par del clima festivo, la jornada incluyó momentos de homenaje a referentes de los derechos, en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe cívico-militar de 1976.
El cierre de la convocatoria, concretado al caer la noche frente al Congreso de la Nación, ratificó el valor de la marcha como un canal fundamental de expresión democrática y comunitaria. En una coyuntura donde los debates sobre la equidad y los derechos individuales ocupan el centro de la escena política, la masiva presencia ciudadana reafirmó la plena vigencia de una cita anual que une la fiesta callejera con la defensa irrenunciable de la igualdad de derechos.