MENDOZA ANTE LAS CATÁSTROFES: CASI 8 DE CADA 10 PERSONAS NO SABEN CÓMO ACTUAR
Un relevamiento realizado en el Gran Mendoza reveló un preocupante nivel de desinformación frente a terremotos, inundaciones y episodios extremos de viento Zonda. Apenas el 5,09% de los consultados aseguró conocer con precisión los procedimientos y números de contacto ante una emergencia.
Mendoza convive desde hace décadas con distintos riesgos naturales, especialmente los movimientos sísmicos y el viento Zonda. Sin embargo, una reciente encuesta expuso una importante falta de preparación entre los habitantes de la provincia.
El estudio fue realizado por la consultora Demokratía entre el 3 y el 7 de agosto, mediante 705 entrevistas presenciales en Ciudad de Mendoza, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján de Cuyo y Maipú. El relevamiento tuvo un margen de error de 3,25 puntos y un nivel de confianza del 95%.
LA MAYORÍA NO SABE CÓMO REACCIONAR
Uno de los principales resultados del estudio es que el 78,12% de los mendocinos reconoce que no sabe exactamente cómo actuar ni a qué organismos acudir frente a una catástrofe natural.
En tanto, un 16,03% afirmó tener una idea general sobre qué hacer, aunque reconoció que podría tener dudas llegado el momento. Solamente el 5,09% aseguró conocer con precisión los procedimientos y números de contacto necesarios ante una emergencia.
La situación se mantiene relativamente pareja entre hombres y mujeres. Entre los hombres, el 78,97% manifestó desconocer cómo proceder, mientras que entre las mujeres el porcentaje alcanzó el 77,27%.
La edad tampoco modifica demasiado el panorama. Entre los mayores de 65 años, el desconocimiento llega al 84%, mientras que entre las personas de 16 a 30 años alcanza el 76,93%.
CASI LA MITAD NO TIENE NINGUNA PREPARACIÓN
El relevamiento también consultó sobre las medidas concretas que tienen los hogares para enfrentar una emergencia.
Los resultados muestran que apenas el 5,60% de los hogares cuenta con un kit de emergencia armado o un plan familiar claro.
Otro 44,53% aseguró tener algunos elementos aislados, como agua o linternas, pero sin una planificación definida. En cambio, el 49,87% reconoció no tener preparada ninguna medida preventiva.
Esto marca una diferencia importante entre reconocer que existe un riesgo y tomar medidas concretas para enfrentarlo.
LOS MENDOCINOS TAMBIÉN SE VEN POCO PREPARADOS
La encuesta preguntó además cómo evalúan los propios habitantes su nivel de preparación familiar.
El 57,40% se consideró poco preparado, mientras que otro 18,62% afirmó estar directamente nada preparado. Solo el 23,98% dijo sentirse preparado para afrontar una situación de emergencia.
Un dato llamativo es que ninguno de los entrevistados eligió la opción “muy preparado”.
Entre los mayores de 65 años aparece nuevamente el nivel más bajo de confianza: apenas el 7,69% se considera preparado frente a una emergencia.
TERREMOTOS, ZONDA E INUNDACIONES
El contexto de Mendoza hace que la preparación frente a estos fenómenos tenga una importancia particular.
La provincia se encuentra en una zona de actividad sísmica, mientras que los episodios de viento Zonda forman parte de su realidad climática. A esto se suman posibles inundaciones y otros fenómenos extremos que pueden afectar las comunicaciones, las rutas y los servicios esenciales.
El relevamiento también se realizó en un contexto regional marcado por distintos fenómenos meteorológicos y geológicos, entre ellos fuertes nevadas que afectaron el Paso Internacional Cristo Redentor y las inundaciones registradas en Chile.
LA PREVENCIÓN COMO CUENTA PENDIENTE
Para Nicolás González Perejamo, director de Demokratía, los resultados reflejan una “vulnerabilidad social enorme” y muestran la necesidad de desarrollar una verdadera cultura de la prevención.
Tener agua disponible, linternas, una radio, medicamentos básicos y documentación protegida, además de acordar previamente un punto de encuentro familiar y conocer los números de emergencia, puede resultar fundamental cuando ocurre una catástrofe.
El estudio deja así una conclusión preocupante: la mayoría de los mendocinos reconoce que existe un riesgo, pero todavía no cuenta con las herramientas necesarias para saber cómo responder ante una emergencia.