MASSA SE HABRÍA TOMADO UNA SEMANA EN BARBADOS PARA FESTEJAR SU ANIVERSARIO DE CASADO
El exministro de Economía y su esposa, Malena Galmarini, habrían pasado unos días de descanso en el Caribe por su aniversario de casados, invitados por el empresario Francisco De Narváez. El dato que generó ruido fue con quién viajaron.
Vacaciones hay, algunas más discretas que otras. La de Sergio Massa y Malena Galmarini fue de las que terminan en la sección política antes que en la de espectáculos. Una escapada de una semana de descanso en Barbados para celebrar 30 años de casados, con la familia y algunos amigos. El detalle está en los medios de transporte y en la compañía.
El viaje se hizo en un jet privado del empresario Francisco De Narváez, amigo de Massa desde hace más de 16 años, quien invitó a la pareja como agasajo por el aniversario. La partida fue el jueves 13 de agosto, apenas dos días después de una cumbre de dirigentes peronistas en Buenos Aires que reunió, entre otros, a Máximo Kirchner y Axel Kicillof. La coincidencia de fechas —cumbre un martes, vacaciones caribeñas el jueves siguiente— fue lo que más comentarios generó, más que el viaje en sí.

El recorrido tuvo su cuota de trámite curioso: en vez de salir directamente desde Argentina, el grupo partió de madrugada desde el aeropuerto de San Fernando hacia Montevideo, y desde ahí, ya en un Gulfstream G-500 del grupo De Narváez, hacia Bridgetown, capital de Barbados. El regreso, una semana después, repitió la lógica con escalas en Asunción y Montevideo antes de tocar Buenos Aires. Según reconstruyó el periodista Nicolás Pizzi en La Nación, ese tipo de recorrido con escalas intermedias suele usarse como una forma de evitar ciertos controles, aunque la aeronave tiene autonomía de sobra para volar directo. Nada ilegal en sí mismo, pero sí una modalidad que no pasó desapercibida.
Del grupo habrían participado siete personas en total: además de Massa y Galmarini, viajaron el concejal de San Martín Andrés Ceriani y su pareja, el exvicepresidente de Argentinos Juniors Daniel Guerra junto a su esposa, y Andrea González Iturbe, viuda de quien fuera jefe de campaña de Massa en sus tiempos de intendente de Tigre. Un grupo de afectos de toda la vida, según lo pintó el propio entorno del exministro.

En cuanto al costo, distintas estimaciones del sector de aviación ejecutiva calculan que un viaje de ida y vuelta en un avión de ese porte ronda los 200 mil dólares, y algunas fuentes elevan la cifra a 400 mil si se contabilizan los tramos adicionales por las escalas. El entorno de Massa remarcó que el viaje no implicó gastos para el Estado, algo que, dicho sea de paso, nadie había puesto en duda.
Más allá del aniversario, el trasfondo político es el que le da algo de sustancia a la nota: Massa viene reapareciendo en la escena pública después de un tiempo de bajo perfil, con miras a un rol en la discusión electoral de 2027. Si el paseo caribeño suma o resta en esa estrategia, es otra pregunta. Por ahora, ni el propio Massa ni su entorno hicieron declaraciones oficiales sobre los pormenores del viaje.