LOS PRODUCTORES VITIVINÍCOLAS DE MENDOZA SE PREPARAN ANTE EL “SÚPER NIÑO” CON MÁS PREVENCIÓN

LOS PRODUCTORES VITIVINÍCOLAS DE MENDOZA SE PREPARAN ANTE EL “SÚPER NIÑO” CON MÁS PREVENCIÓN

Ante la posibilidad de una temporada con mayores precipitaciones, los productores vitivinícolas mendocinos comenzaron a reforzar sus estrategias para reducir el impacto de las tormentas y el granizo. El sector apuesta al monitoreo meteorológico, la prevención en los viñedos y nuevas herramientas de cobertura.

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Por Don Pancho 25 de agosto de 2026

La vitivinicultura mendocina comenzó a tomar medidas preventivas ante el escenario climático previsto para la primavera y el verano 2026-2027, marcado por la posible intensificación del fenómeno de El Niño. Frente a la posibilidad de mayores precipitaciones y episodios de tormentas fuertes, las cooperativas y productores buscan anticiparse a eventuales daños en los viñedos.

La Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) puso en marcha un esquema que combina herramientas financieras, seguimiento meteorológico y asesoramiento técnico. El objetivo es reducir la exposición de los productores y contar con mayor capacidad de respuesta frente a eventos climáticos adversos.

UN SISTEMA DE COBERTURA COMPLEMENTARIO

Una de las principales estrategias consiste en combinar diferentes mecanismos de protección. Los productores pueden acceder al Fondo Compensador Agrícola de Mendoza, destinado a cubrir daños provocados por granizo y heladas.

A esto se suma un fondo propio del sistema cooperativo, enfocado exclusivamente en el granizo. Según explicó el presidente de Acovi, Fabián Ruggeri, esta herramienta permite cubrir hasta el 70% del costo de producción ante un daño contemplado por el sistema.

La combinación de ambas alternativas busca brindar mayor previsibilidad económica a los productores frente a una temporada que podría presentar una mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos intensos.

MÁS MONITOREO PARA ANTICIPARSE A LAS TORMENTAS

La prevención también se apoya en información meteorológica. Acovi cuenta con un servicio propio que genera pronósticos para los cuatro oasis productivos de Mendoza.

Los productores reciben diariamente información con una proyección de entre 7 y 10 días, lo que permite anticipar posibles situaciones de riesgo y tomar decisiones sobre las tareas en las fincas.

Además, la entidad dispone de un equipo integrado por 25 ingenieros agrónomos, que trabajan directamente con los productores y brindan asesoramiento sobre las distintas alternativas de protección disponibles.

Entre ellas aparecen las denominadas defensas pasivas y la evaluación de alternativas como las mallas antigranizo, una de las herramientas utilizadas por la actividad para reducir el impacto de las tormentas de granizo.

CAUTELA ANTE LOS PRONÓSTICOS

Aunque el escenario climático genera preocupación, desde el sector vitivinícola remarcan que todavía no es posible determinar con precisión dónde se concentrarán los mayores impactos.

Los modelos meteorológicos permiten establecer tendencias generales, pero las precipitaciones pueden distribuirse de manera muy diferente dentro de una misma provincia. Ruggeri señaló que una mayor cantidad de lluvia en determinadas zonas rurales podría incluso resultar beneficiosa, mientras que precipitaciones intensas sobre los oasis productivos podrían generar complicaciones.

El Gobierno de Mendoza, en paralelo, comenzó a coordinar un plan de prevención con los 18 municipios frente al posible aumento de las lluvias. Las proyecciones provinciales contemplan un incremento de entre 30% y 60% de las precipitaciones durante determinados períodos de la primavera y el verano, con especial atención sobre el piedemonte y sectores del sur provincial.

La Provincia también trabaja en un Sistema de Alerta Temprana Hidrológico, destinado a mejorar la comunicación ante posibles tormentas, crecidas de cauces y otros eventos meteorológicos.

EL DESAFÍO PARA LA VITIVINICULTURA

Para Mendoza, la prevención resulta especialmente importante por el peso que tiene la actividad vitivinícola y por la vulnerabilidad de los cultivos frente a fenómenos como el granizo, las heladas y las lluvias intensas.

Mientras avanza la preparación provincial frente al posible “Súper Niño”, los productores buscan reducir riesgos mediante una combinación de seguros, fondos compensadores, pronósticos propios, asesoramiento técnico y sistemas de protección física.

Por ahora, el mensaje del sector es de precaución y no de alarma: conocer con anticipación el escenario climático permite tomar decisiones antes de que comiencen los meses de mayor inestabilidad.

FUENTES CONSULTADAS

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