LLAMÓ AL 911 PARA SABER SI PODÍA DEFENDERSE Y TERMINÓ MATANDO A UN INTRUSO

LLAMÓ AL 911 PARA SABER SI PODÍA DEFENDERSE Y TERMINÓ MATANDO A UN INTRUSO

El caso ocurrió en Oklahoma en 2011 y volvió a cobrar relevancia por sus particulares circunstancias. Sarah McKinley, de 18 años, estaba sola con su bebé de tres meses cuando dos hombres intentaron ingresar a su casa. Tras consultar con la operadora del 911, disparó contra uno de ellos y la Justicia determinó que había actuado en legítima defensa.

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Por Don Pancho 22 de agosto de 2026

El caso de Sarah McKinley se convirtió en uno de los episodios más conocidos de legítima defensa en Estados Unidos. La joven tenía apenas 18 años y se encontraba sola en su vivienda de Oklahoma junto a su bebé de tres meses cuando dos hombres intentaron ingresar durante la noche del 31 de diciembre de 2011.

La situación se produjo apenas una semana después de la muerte de su esposo, quien había fallecido de cáncer de pulmón el día de Navidad. Según la investigación, los dos hombres que intentaron entrar a la vivienda buscaban medicamentos recetados que podían haber quedado tras el tratamiento del hombre.

LA LLAMADA QUE QUEDÓ GRABADA

Ante el intento de ingreso, McKinley colocó un sillón contra la puerta, tomó una escopeta calibre 12 y una pistola y llamó al 911.

La conversación con la operadora duró aproximadamente 21 minutos y posteriormente se hizo pública. Durante la llamada, la joven explicó que estaba sola con su bebé y consultó qué podía hacer si uno de los intrusos lograba entrar.

La operadora le respondió que debía hacer lo necesario para protegerse y proteger a su hijo, aunque aclaró que no podía decirle expresamente que disparara.

EL MOMENTO DEL DISPARO

Uno de los hombres, identificado como Justin Martin, de 24 años, finalmente consiguió derribar la puerta e ingresar a la vivienda.

De acuerdo con la reconstrucción del hecho, el hombre llevaba un cuchillo de aproximadamente 30 centímetros. Cuando ingresó, McKinley efectuó un único disparo con la escopeta que impactó en la parte superior de su torso.

Martin murió en el lugar mientras todavía sostenía el cuchillo. El segundo hombre, Dustin Stewart, de 29 años, escapó de la vivienda después de escuchar el disparo.

LA JUSTICIA DETERMINÓ QUE FUE LEGÍTIMA DEFENSA

Las autoridades analizaron la declaración de la joven, la grabación de la llamada al 911 y las evidencias encontradas en la escena.

Tras revisar las circunstancias, los investigadores determinaron que McKinley había actuado para protegerse y proteger a su bebé frente a un intruso que había ingresado a la vivienda armado.

Por ese motivo, no se presentaron cargos criminales contra ella. No hubo juicio ni condena, por lo que la respuesta a la pregunta sobre qué pena recibió es simple: ninguna.

En cambio, el cómplice que huyó de la escena fue acusado de asesinato en primer grado.

El caso volvió a instalar el debate sobre los límites de la legítima defensa y sobre las circunstancias en las que una persona puede utilizar la fuerza para protegerse frente a una amenaza dentro de su propio hogar.

FUENTE CONSULTADAS

 Llamó al 911, preguntó si podía ejercer la legítima defensa y mató a un hombre: qué pena le dieron

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