LAS 90 HECTÁREAS DEL POLO LOGÍSTICO DEL ESTE SON UNA OPORUNIDAD PARA DETENER LA DESTRUCCIÓN DEL EMPLEO Y LA INDUSTRIA
A través del proceso de expropiación de terrenos clave a la vera de la Ruta 7, el proyecto busca consolidar un modelo de infraestructura vial y logística capaz de dinamizar el comercio internacional, atraer inversiones privadas y revertir la necesidad de empleo productivo en la región.
El Gobierno de Mendoza avanza en las etapas administrativas para concretar la expropiación de 90 hectáreas estratégicas ubicadas a la vera de la Ruta Nacional 7, en el departamento de San Martín. El área abarca 14 inmuebles pertenecientes a 31 propietarios, con un avalúo fiscal conjunto estimado por la Administración Tributaria Mendoza (ATM) en aproximadamente 174 millones de pesos, aunque el costo definitivo de las indemnizaciones dependerá de las tasaciones oficiales vigentes.
Estos terrenos, que permanecieron más de dos décadas en estado de latencia administrativa bajo proyectos que no prosperaron, fueron redefinidos por la Ley Provincial N° 9714 para albergar el Polo Logístico del Este. El plan maestro comprende un esquema público-privado mediante licitación pública, autorizando la creación de un fondo fiduciario para su transferencia y posterior desarrollo comercial.
El másterplan prevé destinar 48 hectáreas a depósitos de insumos y materia prima, 15 a maquinaria y productos especiales, 10 a una playa de estacionamiento para más de 1.000 camiones, además de estaciones de servicio, cámaras de frío, áreas comerciales y de descanso para transportistas.

El impacto local y la urgencia de reindustrialización En un marco económico nacional caracterizado por la reconfiguración del mercado interno y la pérdida de competitividad en diversas ramas de la actividad privada, la puesta en marcha de este nodo logístico responde a un reclamo histórico y urgente: la reactivación real del tejido productivo y la generación de empleo genuino.
El potencial de estas 90 hectáreas reside en su ubicación geográfica clave, donde convergen el flujo vehicular hacia el Pacífico por la Ruta 7, la Variante Palmira-Agrelo y la conectividad con el Ferrocarril San Martín. La logística no debe ser vista meramente como un servicio de acopio o tránsito, sino como la plataforma fundamental que permita a la industria local reducir costos fijos de flete, mejorar su escala operativa e insertarse eficientemente en cadenas de valor regionales e internacionales.
La concreción rápida y transparente de la expropiación —junto a la definición clara del financiamiento— resulta indispensable para evitar dilaciones administrativas. Convertir suelo ocioso o subutilizado en un centro operativo de alto rendimiento es un paso elemental para dinamizar las economías regionales. El verdadero éxito del proyecto dependerá de la velocidad con que se articulen las inversiones para transformar infraestructura territorial en fuentes de trabajo concretas, capacidad instalada y desarrollo industrial sostenible para todo el oasis Este.