LA REBELIÓN DE LA GENERACIÓN Z SE EXTIENDE POR EUROPA: BARRICADAS EN ZÚRICH, 34 DETENIDOS EN LA HAYA Y NUEVAS HUELGAS A LA VISTA
Tras tres semanas de protestas en Francia y Albania, y disturbios en Alemania, el movimiento juvenil llegó a Suiza y a los Países Bajos con incendios, choques con la policía y un fuerte operativo preventivo. Las demandas giran en torno al costo de vida, la vivienda y la educación.
La noche de Halloween dejó nuevas imágenes de disturbios en Europa. Convocadas por redes sociales, las movilizaciones juveniles de la llamada Generación Z se trasladaron este fin de semana de Francia y Alemania a Suiza y los Países Bajos, donde el saldo fue de barricadas incendiadas, enfrentamientos con la policía y decenas de detenidos.
Zúrich y Basilea: fuego en las calles
En Zúrich, varios centenares de personas empezaron a reunirse alrededor de las 22.30 en la zona de Langstrasse, el corazón de la vida nocturna de la ciudad. Algunos llevaban máscaras de Halloween y había música. Esa atmósfera de fiesta se quebró cuando los manifestantes, en su camino hacia la plaza Helvetiaplatz, levantaron barricadas con contenedores, bicicletas de alquiler y monopatines eléctricos, y les prendieron fuego. Según se informó, también ardieron un auto y otros vehículos.
La policía municipal dijo haber recibido piedras, botellas y pirotecnia, y respondió con carros hidrantes, gases irritantes y proyectiles de goma, mientras los bomberos controlaban los focos. De acuerdo con Mendoza Today, en medio del operativo una patrulla que intentaba asistir a un adolescente con una lesión importante en una pierna fue atacada y debió retirarse. Los enfrentamientos disminuyeron cerca de la 1.30 y las autoridades abrieron una investigación para establecer responsabilidades y calcular los daños.
En Basilea, unas 150 personas participaron en una manifestación no autorizada: recorrieron el centro, interrumpieron el transporte público, levantaron barricadas y quemaron contenedores. Los manifestantes se dispersaron cuando intervino la policía cantonal.

La Haya: un operativo para evitar saqueos
En los Países Bajos, el escenario fue distinto. Las autoridades de La Haya habían detectado en redes mensajes que convocaban a una protesta de la “Generación Z” y advertían sobre posibles saqueos en la zona comercial. Los comercios cubrieron sus vidrieras con tablones, y la policía, el municipio y la Fiscalía organizaron un dispositivo preventivo, con una orden de emergencia vigente en el centro.
La jornada fue en general tranquila, hasta que cerca de las 15 dos grupos estuvieron a punto de enfrentarse y la policía antidisturbios intervino. Hubo 34 detenidos, la mayoría adolescentes de entre 15 y 18 años, provenientes de ciudades como Ámsterdam y Zwolle, por violencia en la vía pública, posesión de elementos prohibidos, ocultamiento del rostro e incumplimiento de órdenes. Les lanzaron pirotecnia ilegal a los agentes y uno de ellos fue trasladado a un hospital por una posible lesión auditiva. A las 19, la situación estaba normalizada. El alcalde, Jan van Zanen, se mostró preocupado por la necesidad de un despliegue tan grande, aunque reconoció que permitió mantener el control. No hubo disturbios masivos ni saqueos como los ocurridos antes en Francia.

El trasfondo
La ola empezó semanas atrás en Francia, que vivió el sábado 31 su tercera jornada consecutiva de protestas contra el costo de vida. Las autoridades contabilizaron 320.000 manifestantes en el país, 70.000 de ellos en París, y los sindicatos hablaron de casi 500.000, con algunos disturbios al final del día.
En Alemania, el movimiento “GenZ regelt!” convocó marchas en al menos 34 ciudades para reclamar educación, salud, protección del clima y una vida asequible, y rechazar el posible regreso del servicio militar obligatorio. Los organizadores informaron unas 120.000 personas, y aunque las movilizaciones fueron mayoritariamente pacíficas durante el día, hubo disturbios por la noche en ciudades como Berlín y Fráncfort, con saqueos, cócteles molotov y cañones de agua. La policía de Berlín informó de 27 agentes con heridas leves y casi 60 detenidos, y los balances nacionales se siguen actualizando. Las autoridades alemanas atribuyeron parte de la violencia a infiltrados, mientras los organizadores rechazaron cualquier forma de agresión.
Los analistas consultados por la prensa europea interpretan las protestas como una expresión de frustración generacional: la sensación de que la política no responde a las expectativas de los jóvenes en materia de vivienda, costo de vida y educación.

Lo que viene
El conflicto no parece cerca de cerrarse. Los principales sindicatos de Francia y España convocaron huelgas generales para el 5 y el 11 de noviembre, respectivamente. Mientras tanto, las autoridades europeas observan con atención las convocatorias en redes sociales, que en pocas horas pueden reunir a miles de personas.