LA MIOPÍA YA AFECTA A MÁS DEL 50% DE LOS JÓVENES EN ARGENTINA: PANTALLAS, LIBROS Y POCO SOL
Un estudio del Hospital de Clínicas de la UBA detectó miopía en el 51,2% de los estudiantes de Medicina evaluados. Los especialistas advierten por el aumento de las actividades de visión cercana y la menor exposición a la luz natural.
La miopía dejó de ser un problema asociado principalmente a la infancia y la adolescencia para convertirse también en una preocupación entre los adultos jóvenes. Un relevamiento realizado por especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) encontró que el 51,2% de los estudiantes de Medicina evaluados presentaba miopía, un dato que refleja el fuerte crecimiento de esta alteración visual en las últimas décadas.
El estudio incluyó a 295 estudiantes, con una edad promedio de 27 años, y combinó cuestionarios sobre hábitos cotidianos con controles oftalmológicos. Los investigadores Lidia Sarotto y Rafael Iribarren señalaron que aproximadamente la mitad de las miopías se desarrolla a partir de los 18 o 20 años y que, entre los universitarios, la prevalencia pasó de alrededor del 30% a cerca del 50%.
La miopía es un defecto refractivo que provoca que los objetos alejados se vean borrosos, mientras que los cercanos pueden observarse con mayor nitidez. Puede producirse por características del ojo relacionadas con su longitud o con la forma de la córnea, y su aparición está determinada por una combinación de factores genéticos y ambientales.
EL PAPEL DE LAS PANTALLAS Y EL ESTUDIO
Los especialistas ponen el foco en los cambios en los hábitos cotidianos. El uso prolongado de celulares y computadoras, las horas dedicadas a estudiar o leer a corta distancia y la permanencia durante largos períodos en espacios interiores forman parte de un escenario que puede favorecer la aparición o progresión de la miopía.
Esto no significa que las pantallas sean por sí solas la causa de la enfermedad. La evidencia disponible apunta a una combinación de trabajo visual cercano, iluminación insuficiente y escasa exposición a la luz natural, además de la predisposición individual. Investigaciones recientes incluso plantearon que la cantidad de luz ambiental que recibe el ojo podría tener un papel más importante de lo que se pensaba.
El relevamiento argentino también encontró una diferencia entre hombres y mujeres: las mujeres representaron el 76,8% de los casos de miopía detectados dentro de la muestra. Los investigadores vincularon este resultado con una mayor dedicación al estudio y menor tiempo destinado a actividades al aire libre, aunque se trata de características observadas en ese grupo específico y no de una explicación general aplicable a toda la población.
CUÁNTO TIEMPO PASAR AL AIRE LIBRE
Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores fue el tiempo que los estudiantes permanecían fuera de espacios cerrados: en promedio, 15 horas semanales al aire libre.
Frente a esta situación, los especialistas recomiendan incorporar más actividades exteriores y mejorar las condiciones de iluminación durante el estudio. El Consejo Argentino de Oftalmología también destaca que pasar tiempo al aire libre y recibir luz natural puede contribuir a reducir el riesgo de progresión de la miopía, especialmente durante la edad escolar.
La Sociedad Argentina de Oftalmología recomienda, entre otras medidas, estimular las actividades al aire libre, limitar o dosificar el uso de dispositivos electrónicos y mantener los controles oftalmológicos indicados por los profesionales.
CONTROLES Y DETECCIÓN TEMPRANA
La importancia de detectar el problema a tiempo radica en que la miopía puede continuar aumentando durante la adolescencia y los primeros años de la adultez. Una graduación adecuada permite compensar el defecto visual, pero los anteojos por sí mismos no eliminan la miopía.
Por eso, los especialistas recomiendan consultar ante señales como dificultad para distinguir objetos lejanos, acercarse demasiado a libros o pantallas, entrecerrar los ojos para enfocar, dolores de cabeza o cansancio visual.
El crecimiento de la miopía forma parte, además, de una tendencia internacional. Distintas proyecciones científicas estiman que cerca de la mitad de la población mundial podría ser miope hacia 2050, lo que convirtió a la prevención y al control de esta alteración en un desafío creciente para los sistemas de salud.
FUENTES CONSULTADAS