LA INDUSTRIA TEXTIL RECLAMA CONDICIONES JUSTAS: LAS IMPORTACIONES YA ABASTECEN EL 70% DEL MERCADO

LA INDUSTRIA TEXTIL RECLAMA CONDICIONES JUSTAS: LAS IMPORTACIONES YA ABASTECEN EL 70% DEL MERCADO

Empresarios del sector advierten por el avance de las importaciones y cuestionan las condiciones en las que ingresan algunos productos. La actividad textil acumuló una fuerte caída durante el primer semestre y las fábricas trabajan con una parte importante de su capacidad sin utilizar.

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Por Don Pancho 12 de septiembre de 2026

La industria textil argentina atraviesa uno de los períodos más complejos de los últimos años, marcado por la caída de la producción, la menor utilización de las fábricas y un fuerte crecimiento de la participación de los productos importados en el mercado interno.

Según datos difundidos por la Fundación Pro Tejer, las importaciones ya representan cerca del 70% del mercado textil argentino, cuando históricamente el abastecimiento se repartía aproximadamente en partes iguales entre producción nacional y productos provenientes del exterior.

El escenario generó un fuerte reclamo de las entidades empresarias del sector, que no cuestionan la posibilidad de comerciar con otros países, pero exigen que la competencia se produzca bajo condiciones que consideren equilibradas para las empresas argentinas.

CAÍDA DE LA PRODUCCIÓN Y MENOR ACTIVIDAD

Los indicadores muestran el impacto que atraviesa la cadena textil. Durante el primer semestre de 2026, la producción del sector acumuló una caída del 24,4% respecto del mismo período de 2025.

El deterioro también se refleja en el nivel de utilización de las plantas industriales. En junio, las fábricas textiles utilizaron el 46,6% de su capacidad instalada, 12,5 puntos porcentuales por debajo del promedio de la industria manufacturera.

Esto significa que una parte importante de las instalaciones productivas permanece sin actividad. La situación repercute sobre toda la cadena, desde la fabricación de materias primas e hilados hasta los tejidos y la confección de prendas.

Además, datos sectoriales difundidos en los últimos días señalan que desde diciembre de 2023 se perdieron más de 26.000 empleos formales y dejaron de funcionar alrededor de 750 establecimientos textiles y de confección.

EL AVANCE DE LOS PRODUCTOS IMPORTADOS

El aumento de las importaciones no se produjo de manera uniforme. Durante el primer semestre ingresaron al país 177.356 toneladas de productos textiles e indumentaria, por unos 911 millones de dólares.

En los primeros eslabones de la cadena se registraron fuertes bajas: las importaciones de materias primas cayeron 33%, las de hilados 43%, las de tejidos planos 52% y las de tejidos de punto 34%.

En cambio, los productos terminados mostraron una evolución diferente. Las importaciones de indumentaria aumentaron 62% en toneladas y 36% en dólares, mientras que las confecciones para el hogar, como sábanas y toallas, crecieron 26% en toneladas.

Para las entidades empresarias, esta diferencia evidencia que el problema no se limita al volumen general de comercio exterior, sino también a cómo se configura la competencia entre la producción local y los artículos terminados que llegan desde otros países.

EL RECLAMO POR LA COMPETENCIA

Desde la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) calificaron la situación como una forma de “competencia fraudulenta” y señalaron que algunas importaciones ingresarían al país con valores muy inferiores a los antecedentes habituales del sector.

La entidad sostiene que más del 70% de determinados productos importados ingresa con valores significativamente inferiores a referencias previas y reclama que se cumpla la normativa vigente en materia de comercio exterior.

Al mismo tiempo, los empresarios señalan que la industria nacional continúa afrontando una elevada carga tributaria, costos logísticos, dificultades de financiamiento y otros factores que afectan su competitividad.

Las plataformas de comercio electrónico internacionales, entre ellas Shein y Temu, también aparecen en el reclamo empresarial debido al crecimiento de las compras directas desde el exterior.

UN DEBATE QUE VA MÁS ALLÁ DE LAS IMPORTACIONES

El escenario abre un debate sobre el modelo productivo que busca desarrollar Argentina. El Gobierno nacional sostiene una política de mayor apertura comercial y reducción de restricciones, mientras distintos sectores industriales advierten que la transición puede provocar un deterioro de la producción y el empleo si no se corrigen las diferencias de competitividad.

La discusión no se limita al precio final de una prenda. También involucra el futuro de las fábricas, los puestos de trabajo, la inversión y la capacidad del país para mantener una cadena productiva que abarca desde las materias primas hasta la confección.

En ese contexto, la industria textil reclama reglas que permitan competir en condiciones similares y controles que eviten prácticas consideradas irregulares. El desafío será determinar cómo compatibilizar una mayor apertura al comercio internacional con la continuidad de la producción nacional y el empleo formal.

FUENTES CONSULTADAS

  • Fundación Pro Tejer

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