LA INDUSTRIA TEXTIL ARGENTINA, EN CAÍDA LIBRE: 15.000 EMPLEOS MENOS Y 400 EMPRESAS CERRADAS EN UN AÑO
Un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) reveló que la producción del sector se desplomó 25,6% interanual y que las máquinas funcionan a apenas el 42% de su capacidad. El dato profundiza el diagnóstico de una economía que crece de forma muy desigual entre sectores, con la industria manufacturera entre los más rezagados.
La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), entre abril de 2025 y abril de 2026 la cadena integrada por los sectores textil, confección, cuero y calzado perdió 15.468 puestos de trabajo formales, la mayor caída interanual desde que existen registros. Si se toma el período completo desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada de empleos registrados asciende a 25.683, un promedio de 1.200 despidos por mes. En el mismo lapso, cerraron 330 establecimientos solo en el último año, lo que eleva a 383 el total de empresas que bajaron la persiana desde fines de 2023.
Los números de producción son igual de contundentes: mientras el promedio de la industria manufacturera cayó 2,5% en mayo, la actividad textil se hundió 25,6% interanual, con los hilados de algodón y el acabado de productos textiles retrocediendo más de 35%. La consecuencia directa se ve en el uso de la capacidad instalada, que en mayo fue de apenas 42,2%, dejando prácticamente seis de cada diez máquinas paradas. La incertidumbre del sector también golpeó la inversión: entre enero y junio, las importaciones de maquinaria textil cayeron 28%, con desplomes de hasta 75% en la compra de telares planos.

El sector queda además atrapado en una paradoja de precios: aunque las prendas de vestir aumentaron 11,9% interanual, muy por debajo de la inflación general, las ventas de ropa cayeron 6,9% en el tercer bimestre del año, según datos de la propia Cámara de la Indumentaria. Para Celina Pena, gerente general de FITA, el diagnóstico ya no admite lecturas de crisis pasajera: se trata de una tendencia sostenida que combina menor inversión con una capacidad ociosa récord.
Este cuadro sectorial no aparece aislado. Distintos informes económicos de julio -de la Unión Industrial Argentina, FIEL y consultoras privadas- coinciden en que la economía argentina viene mostrando en 2026 un comportamiento "a dos velocidades": sectores como el agro, la energía, la minería y la intermediación financiera acumulan crecimiento, mientras la industria manufacturera ligada al mercado interno, la construcción y el comercio siguen sin recuperar los niveles previos al cambio de gobierno. El propio INDEC había registrado en mayo una caída de la actividad económica general por segundo mes consecutivo, con la industria retrocediendo 5,6% y el comercio 4,3%, en contraste con subas de minería (15,7%) y agro (4,6%).
Dentro de la propia industria manufacturera, el sector textil aparece entre los más golpeados: en mayo, el rubro cayó 26,2% interanual, un derrumbe comparable al de la fabricación de vehículos automotores. La lectura de varios economistas apunta a que la política antiinflacionaria, basada en la contención del consumo interno, termina golpeando de manera desproporcionada a los sectores más intensivos en mano de obra, justo cuando el mercado laboral formal privado ya muestra señales de estancamiento a nivel país. Desde Mendoza, donde la industria textil tiene un peso menor pero forma parte del entramado pyme regional, la noticia se suma a un panorama nacional que, más allá de los indicadores macro que celebra el Gobierno, todavía no logra traducirse en una recuperación pareja para todos los sectores productivos.
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Fuentes consultadas: UCEMA, Infobae, Dinámica Económica