LA DGE ACTIVÓ UN PROTOCOLO ESPECIAL POR EL SÚPER NIÑO Y ANTICIPÓ QUÉ PASARÁ CON LAS CLASES EN MENDOZA

LA DGE ACTIVÓ UN PROTOCOLO ESPECIAL POR EL SÚPER NIÑO Y ANTICIPÓ QUÉ PASARÁ CON LAS CLASES EN MENDOZA

La Dirección General de Escuelas puso en marcha un protocolo preventivo ante el escenario de mayor inestabilidad climática previsto para los próximos meses. Las medidas contemplan criterios para suspender actividades, intervenir edificios escolares y actuar frente a tormentas, viento, granizo, aluviones e inundaciones. La provincia espera el período de mayor intensidad entre octubre y diciembre de 2026.

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Por Don Pancho 28 de septiembre de 2026

La Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza tomó nuevas medidas preventivas ante el escenario climático asociado al fenómeno denominado “Súper Niño”, que comenzó a desarrollarse en agosto y, según las proyecciones difundidas por las autoridades, podría extenderse hasta febrero de 2027.

El período de mayor atención estará concentrado entre octubre y diciembre de este año, cuando se espera un incremento de la inestabilidad atmosférica y la posibilidad de tormentas de mayor intensidad. Frente a este panorama, el Gobierno escolar decidió reforzar los mecanismos de prevención y establecer pautas específicas para las instituciones educativas de toda la provincia.

La medida no implica una suspensión generalizada de las clases. El protocolo establece criterios para que las decisiones puedan adaptarse a las condiciones particulares de cada establecimiento y de cada zona de Mendoza.

EL PROTOCOLO QUE IMPLEMENTÓ LA DGE

La Subsecretaría de Infraestructura Escolar, Cultural y de Infancias elaboró un protocolo basado en cinco principios relacionados con el cuidado de las personas dentro de los establecimientos educativos.

El esquema contempla diferentes situaciones que pueden presentarse antes y durante una tormenta, así como también en escuelas donde actualmente se realizan trabajos de infraestructura.

Uno de los objetivos centrales es priorizar la seguridad de estudiantes, docentes, equipos directivos y demás integrantes de la comunidad educativa frente a cualquier situación meteorológica que pueda representar un riesgo.

Las autoridades también contemplaron que las condiciones climáticas no son iguales en toda la provincia. Por eso, una eventual suspensión puede afectar a determinadas zonas mientras en otras las clases continúan con normalidad.

Esta modalidad ya tuvo antecedentes recientes. Por ejemplo, durante septiembre la DGE dispuso suspensiones preventivas del dictado presencial en determinadas zonas ante pronósticos de viento Zonda, mientras que el resto de Mendoza mantuvo las actividades habituales.

CUÁNDO PODRÍAN SUSPENDERSE LAS CLASES

Uno de los puntos que genera mayor interés entre las familias es cómo se determinará una eventual suspensión de clases.

El protocolo establece que las autoridades educativas deberán analizar diferentes variables antes de tomar una decisión. No solamente se tendrá en cuenta el estado del edificio escolar, sino también las condiciones de los caminos, el traslado de estudiantes y docentes y las características particulares de cada región.

En las zonas rurales, alejadas o de alta montaña, por ejemplo, el estado de las rutas y la accesibilidad adquieren especial importancia.

La DGE también estableció un sistema de seguimiento para evaluar las condiciones meteorológicas durante la jornada y tomar decisiones cuando sea necesario.

Según explicó el subsecretario Carlos Daparo, las autoridades deben analizar además el impacto que una suspensión tiene sobre la continuidad educativa y sobre los servicios que reciben los estudiantes en las escuelas. En Mendoza, alrededor de 230.000 chicos reciben algún tipo de alimentación escolar por semana, según declaraciones del funcionario difundidas por Diario UNO.

Por este motivo, una suspensión no se determina únicamente por la posibilidad de lluvia, sino a partir de un conjunto de factores vinculados con la seguridad y el funcionamiento de cada comunidad educativa.

MÁS DE 350 EDIFICIOS ESCOLARES EN INTERVENCIÓN

El escenario climático también aceleró las tareas de mantenimiento y reparación de establecimientos educativos.

Según informó la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, actualmente hay más de 350 edificios escolares bajo intervención en Mendoza. Las obras incluyen tareas de reparación, mantenimiento y recambio de cubiertas.

El Gobierno provincial informó además una inversión superior a $65.000 millones destinada a infraestructura escolar, con el objetivo de mejorar las condiciones edilicias frente al período de mayor inestabilidad climática.

Uno de los principales puntos de atención son los techos de las escuelas. Las autoridades señalaron que los trabajos de mayor magnitud, como los reemplazos completos de cubiertas, están previstos principalmente para el receso de fin de año.

Sin embargo, si un establecimiento presenta filtraciones importantes durante una tormenta, se podrá disponer una intervención inmediata y suspender las actividades mientras se realizan las reparaciones correspondientes.

QUÉ SE ESPERA PARA MENDOZA DURANTE LOS PRÓXIMOS MESES

Las proyecciones climáticas difundidas por las autoridades anticipan un período de mayor inestabilidad en distintas regiones de Mendoza.

Entre los fenómenos que podrían presentarse aparecen tormentas fuertes, lluvias intensas, granizo, viento y situaciones asociadas a aluviones e inundaciones.

El Gran Mendoza y el piedemonte aparecen entre las zonas que requieren especial atención debido a la posibilidad de aluviones. En sectores bajos del este y noreste del área metropolitana también existe preocupación por posibles anegamientos.

En el Sur provincial, particularmente en San Rafael y General Alvear, se prevé exposición a tormentas severas y episodios de abundante precipitación y granizo.

En tanto, el Valle de Uco y la Alta Montaña podrían registrar precipitaciones superiores a los valores habituales. En las zonas cordilleranas, uno de los puntos de seguimiento será el comportamiento del deshielo y el incremento del caudal de los ríos después de las importantes nevadas registradas durante el invierno.

LA SITUACIÓN SEGUIRÁ BAJO MONITOREO

La DGE continuará evaluando los informes meteorológicos y las recomendaciones de los organismos encargados de analizar las condiciones climáticas y de seguridad.

El protocolo busca que las decisiones puedan tomarse de acuerdo con la situación concreta de cada región y establecimiento, en lugar de establecer automáticamente una medida para toda la provincia.

Para las familias, esto significa que durante los próximos meses será importante prestar atención a las comunicaciones oficiales de la DGE y de cada institución educativa, especialmente ante jornadas con pronósticos de tormentas fuertes, viento Zonda, granizo o lluvias intensas.

El período más exigente está previsto para los próximos meses, particularmente entre octubre y diciembre. Mientras tanto, el Gobierno escolar continuará con las obras de infraestructura y con el seguimiento de las condiciones meteorológicas para definir, cuando corresponda, las medidas preventivas necesarias.


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