LA CONMEBOL CONFIRMÓ DÍAS Y HORARIOS PARA EL CRUCE ENTRE BOCA Y VASCO DA GAMA
Se vienen dos martes a pura taquicardia por las semis de la Sudamericana. Boca arranca la llave en La Bombonera y define la historia en Río de Janeiro, donde los brasileños están corriendo para ver en qué cancha juegan por un tema de aforo.
Preparen las picadas, junten a la banda de amigos y prepárense para no dormir del todo bien, porque el sueño continental de Boca ya tiene día y hora confirmados en el calendario. La Conmebol le puso sello oficial a las semifinales de la Copa Sudamericana y no hay más margen para la ansiedad: se vienen dos batallas de alto voltaje frente a Vasco da Gama.
El primer capítulo de esta película se va a jugar en Buenos Aires el próximo martes 13 de octubre a las 21:30. La Bombonera va a ser una caldera cuando el equipo salga a la cancha buscando sacar una ventaja clave en casa. Todos sabemos que arrancar pisando fuerte de local es medio pasaje a la final, así que la cita de ida promete un marco de aquellos.
Siete días después, el martes 20 de octubre y en el mismo horario nocturno (21:30), la moneda se tirará en territorio brasileño para definir al gran finalista. Pero ojo, porque acá es donde la historia se pone picante fuera del césped. Vasco da Gama tiene un dolor de cabeza enorme: no va a poder jugar la revancha en su mítico estadio de São Januário. ¿El motivo? La regla inflexible de la Conmebol que exige que, a partir de semifinales, los estadios tengan espacio para al menos 30.000 hinchas, y la casa del "Gigante da Colina" apenas llega a meter poco más de 20.000 espectadores.

Con este dilema sobre la mesa, la dirigencia del equipo carioca está a las corridas para mudar la localía dentro de Río de Janeiro. Las opciones que manejan son dos gigantes: el legendario Maracaná o el estadio Nilton Santos. Pero hay una perlita más: si Flamengo pasa a semis de la Copa Libertadores, el Maracaná queda reservado para el Mengão, lo que dejaría a la cancha de Botafogo (el Nilton Santos) como la opción con más fichas para recibir al Xeneize.
El cruce promete de todo. Por un lado, un Boca motivadísimo que viene de dejar en el camino nada menos que al San Pablo en una serie no apta para cardíacos. Por el otro, un Vasco da Gama golpeado por el tema logístico pero peligroso como todo equipo brasileño. Faltan apenas unas semanas, las noches primaverales se empiezan a sentir cerca de los cerros y los futboleros ya estamos haciendo números para ver cómo se acomoda la agenda. ¡A preparar el corazón!