IBA A BUSCAR A SU HIJA A UNA FIESTA DE EGRESADOS Y UN CONDUCTOR CON 2,58 DE ALCOHOL LO CHOCÓ DE FRENTE
El accidente ocurrió durante la madrugada de este viernes en avenida Champagnat y Libertador, en la Ciudad de Mendoza. El hombre que conducía el otro vehículo registró un nivel de alcoholemia muy superior al permitido y quedó demorado. El impacto provocó daños importantes y complicaciones en el tránsito.
UN ENCUENTRO DE FRENTE EN PLENA MADRUGADA
Un hombre que se dirigía a buscar a su hija a una fiesta de egresados terminó involucrado en un fuerte accidente de tránsito durante la madrugada de este viernes en el oeste de la Ciudad de Mendoza. El Volkswagen Bora que conducía chocó de frente contra un Toyota Yaris cuyo conductor circulaba con un nivel de alcohol en sangre de 2,58 gramos por litro.
El siniestro se produjo en la intersección de avenida Champagnat y Libertador, cerca del ingreso a la rotonda de los Pueblos Originarios y en las inmediaciones de la Universidad Nacional de Cuyo.
Según la reconstrucción inicial, el hombre que manejaba el Bora se aproximaba a la rotonda cuando advirtió que el otro vehículo venía directamente hacia él. La colisión fue frontal y provocó importantes daños en los rodados.
El resultado del control de alcoholemia practicado al conductor del Toyota Yaris fue uno de los datos más preocupantes del episodio. Con 2,58 gramos de alcohol por litro de sangre, el automovilista superaba ampliamente el límite permitido para conducir un vehículo particular en Mendoza.
Tras conocerse el resultado, quedó demorado. La situación volvió a poner el foco sobre los riesgos de conducir después de consumir alcohol, especialmente durante la noche y la madrugada, cuando aumenta la circulación vinculada con reuniones, fiestas y eventos sociales.
EL CONDUCTOR IBA A BUSCAR A SU HIJA
La circunstancia que rodeó el accidente le dio un carácter especialmente impactante al episodio. El conductor del Volkswagen Bora no estaba realizando un viaje extraordinario: se dirigía a buscar a su hija, que se encontraba en una fiesta de egresados.
En el trayecto, su recorrido se cruzó con el del Toyota Yaris y ambos vehículos terminaron involucrados en el choque frontal.
La violencia del impacto generó preocupación entre quienes se encontraban en la zona. Sin embargo, de acuerdo con los reportes iniciales, no se informaron personas heridas de gravedad.
El hecho podría haber tenido consecuencias mucho más severas, teniendo en cuenta el tipo de colisión y el nivel de alcohol detectado en el conductor señalado como responsable del siniestro.
La información difundida hasta el momento no precisó todos los detalles sobre la cantidad de ocupantes que viajaban en cada vehículo ni el resultado de eventuales peritajes posteriores. Por eso, las circunstancias exactas del choque deberán establecerse a partir de las actuaciones correspondientes.
EL TEST DE ALCOHOLEMIA, EL DATO MÁS GRAVE
El resultado de 2,58 gramos de alcohol por litro de sangre encendió las alarmas por la magnitud del nivel detectado. Para los conductores particulares, el límite general permitido en Mendoza es de 0,5 gramos por litro, mientras que para determinadas categorías rige la exigencia de alcohol cero.
El alcohol puede afectar capacidades fundamentales para conducir, como la atención, los reflejos, la coordinación y la percepción de las distancias. También puede generar una falsa sensación de confianza y dificultar la evaluación de situaciones inesperadas.
En una avenida con cruces, rotondas y circulación en ambos sentidos, esas alteraciones pueden aumentar considerablemente el riesgo de provocar una colisión.
La gravedad del episodio no se limita a los daños materiales. Un choque frontal puede comprometer la integridad de quienes viajan en ambos vehículos y de otras personas que circulan por el mismo sector.
Por eso, las autoridades de seguridad vial insisten en la importancia de no conducir después de beber y de organizar alternativas de traslado para regresar a casa.
COMPLICACIONES EN EL TRÁNSITO HACIA EL SUR
El accidente también afectó la circulación durante las primeras horas de la mañana. La avenida Champagnat hacia el sur presentó demoras mientras se desarrollaban las tareas vinculadas con el siniestro y se ordenaba el paso de los vehículos.
A esa situación se sumó otro factor: las lluvias que habían alcanzado a distintos sectores del Gran Mendoza dejaron la calzada mojada.
La combinación de pavimento resbaladizo y tránsito alterado obligó a extremar las precauciones en las inmediaciones del lugar. Ante este tipo de situaciones, las recomendaciones de seguridad vial incluyen reducir la velocidad, mantener una distancia prudente con otros vehículos y evitar maniobras bruscas.
El sector donde ocurrió el choque constituye una zona de circulación importante para quienes se desplazan hacia el sur de la capital provincial y para quienes ingresan o salen del área universitaria.
UN NUEVO LLAMADO DE ATENCIÓN SOBRE EL ALCOHOL AL VOLANTE
El choque ocurrido en Champagnat y Libertador volvió a exponer las consecuencias potenciales de combinar alcohol y conducción. Aunque en este caso no se reportaron lesiones de gravedad, el impacto y el resultado del control muestran el riesgo al que quedaron expuestos los involucrados.
La investigación deberá determinar las circunstancias precisas de la colisión y las responsabilidades correspondientes. Mientras tanto, el conductor del Toyota Yaris quedó demorado después de registrar 2,58 gramos de alcohol por litro de sangre.
El episodio también dejó una imagen difícil de ignorar: un padre que había salido a buscar a su hija después de una fiesta de egresados terminó enfrentándose a un choque frontal en plena madrugada.
La prevención sigue siendo fundamental para evitar que situaciones de este tipo terminen en tragedias. Si una persona consume alcohol, la alternativa segura es no conducir y recurrir a un conductor designado, un taxi, un remis o algún otro medio de transporte.
Fuentes consultadas:
Diario UNO