HERNÁN “SAPITO” ENCINA: FUE FIGURA DE GODOY CRUZ, GANÓ DOS TÍTULOS Y HOY TRABAJA DE ALBAÑIL CON SU PAPÁ

HERNÁN “SAPITO” ENCINA: FUE FIGURA DE GODOY CRUZ, GANÓ DOS TÍTULOS Y HOY TRABAJA DE ALBAÑIL CON SU PAPÁ

El exmediocampista, recordado por los hinchas de Godoy Cruz y Rosario Central, tiene 43 años y lleva una vida alejada de los flashes. Actualmente trabaja en la construcción junto a su padre y continúa jugando al fútbol en torneos amateur de Rosario.

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Por Don Pancho 15 de septiembre de 2026

Hernán “Sapito” Encina construyó una carrera de casi dos décadas en el fútbol profesional argentino y pasó por distintos clubes del país y del exterior. Sin embargo, después de dejar las canchas, eligió mantenerse cerca de sus raíces y actualmente trabaja como albañil junto a su padre en el barrio Las Flores, en Rosario.

El exmediocampista es especialmente recordado en Mendoza por su paso por Godoy Cruz durante la temporada 2008-2009. En aquella etapa disputó 30 partidos y convirtió un gol con la camiseta del Tomba. Su rendimiento le permitió dejar una buena imagen entre los hinchas del club, que todavía lo recuerdan por aquella etapa.

UNA CARRERA QUE COMENZÓ EN ROSARIO

Encina nació en Rosario y se formó futbolísticamente en las divisiones inferiores de Rosario Central. Debutó en Primera en 2001 y rápidamente tuvo uno de los momentos más recordados de sus primeros años: en su segundo partido como titular disputó el clásico rosarino ante Newell's y marcó el gol de Central en el empate 1-1.

Su carrera también estuvo marcada por lesiones que lo obligaron a atravesar períodos prolongados lejos de las canchas. Aun así, logró regresar al primer equipo y continuar con una trayectoria que incluyó pasos por Tecos y Atlas de México, Colón, Godoy Cruz, Barcelona de Ecuador, Gimnasia y Esgrima La Plata, Instituto, Rosario Central, Olimpo, Talleres e Independiente Rivadavia.

LOS DOS TÍTULOS QUE MARCARON SU CARRERA

Uno de los momentos más importantes llegó con su regreso a Rosario Central. Encina fue titular durante la campaña de la temporada 2012-2013 en la Primera B Nacional y disputó 33 partidos, con tres goles. El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo consiguió el campeonato y volvió a Primera División.

Su segundo título llegó algunos años después, cuando integró el plantel de Talleres de Córdoba que consiguió el ascenso a Primera División tras la campaña de la Primera B Nacional 2016. De esta manera, el mediocampista fue parte de dos equipos campeones de la segunda categoría del fútbol argentino.

En total, Encina disputó 366 partidos oficiales y marcó 28 goles a lo largo de su carrera profesional. También tuvo una etapa destacada en Rosario Central durante su regreso a Primera, donde convirtió uno de los goles más recordados de su trayectoria en el clásico frente a Newell's de 2013.

DEL FÚTBOL PROFESIONAL A LA CONSTRUCCIÓN

Hoy, lejos de los estadios y de la exposición que tuvo durante sus años como futbolista, Encina lleva una vida mucho más tranquila en su barrio de origen.

El exjugador trabaja junto a su padre en la construcción, un oficio que aprendió dentro de su propia familia. Lejos de ocultarlo, asegura que se siente orgulloso de realizar ese trabajo y que no tiene vergüenza de hacerlo.

“Hoy estoy con mi viejo trabajando de albañil. No se me van a caer los brazos por decirlo, no tengo vergüenza”, contó en una entrevista reciente. También explicó que la construcción es una actividad que disfruta y que, si el fútbol no hubiera continuado en su vida, igualmente habría elegido ese camino.

EL BARRIO, LOS AMIGOS Y EL FÚTBOL

A pesar de haberse retirado del profesionalismo, Encina no se alejó completamente del fútbol. Actualmente participa en torneos de veteranos junto a amigos de Rosario y comparte equipo con otros futbolistas reconocidos.

Además, durante los últimos años estuvo vinculado a proyectos deportivos destinados a chicos de su barrio. Su objetivo fue brindarles un espacio relacionado con el fútbol y acompañarlos para alejarlos de situaciones de vulnerabilidad.

A los 43 años, el “Sapito” encontró una nueva manera de vivir su vínculo con el deporte: sin los grandes estadios, pero cerca de su familia, sus amigos y el barrio que siempre consideró parte fundamental de su historia.

FUENTES CONSULTADAS

  • Infobae — “Jugó 20 años en la élite del fútbol argentino, ganó dos títulos y hoy trabaja de albañil con su papá”.

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