GUAYMALLÉN RECIBIÓ $1.700 MILLONES DE LA PROVINCIA EN MEDIO DE LA CRISIS SALARIAL
El Gobierno de Mendoza autorizó un subsidio de $1.703 millones para la comuna que conduce Marcos Calvente. El desembolso se concretó mientras el municipio mantiene una disputa con los empleados por la reducción de adicionales y se anuncian medidas de fuerza.
La Municipalidad de Guaymallén recibirá un aporte provincial de $1.703 millones en medio de las dificultades financieras que atraviesa y del conflicto salarial que mantiene con sus trabajadores. La asistencia fue autorizada por el Ministerio de Hacienda y Finanzas de Mendoza mediante una resolución vinculada con la distribución de recursos correspondiente a la segunda quincena de septiembre.
El desembolso se conoce en un momento de tensión entre la gestión del intendente Marcos Calvente y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), luego de que el Ejecutivo decidiera restringir el pago de un adicional que percibía gran parte de la planta municipal.
Aunque el aporte representa un ingreso significativo para las cuentas de la comuna, hay una aclaración importante: el subsidio no está destinado exclusivamente al pago de salarios ni fue creado como respuesta al conflicto gremial. Según explicaron desde Hacienda a El Sol, se trata de un mecanismo de compensación que forma parte del régimen de coparticipación municipal.
Un aporte que se aplica desde 2010
El subsidio se encuentra contemplado en el artículo 14 de la Ley 6396 y sus modificatorias. Su objetivo es compensar las diferencias entre municipios cuando algunos reciben, en términos per cápita, menos recursos que el resto.
Desde el Ministerio de Hacienda señalaron que este mecanismo funciona desde 2010 y alcanza a dos departamentos. Además, indicaron que los fondos no tienen una asignación específica, por lo que cada municipio puede disponer de ellos de acuerdo con sus necesidades.
La transferencia se suma a los recursos que Guaymallén recibe por la distribución general de la coparticipación. La misma resolución autorizó la distribución de $48.125 millones de coparticipación neta de Financiamiento Educativo entre los municipios, con retenciones destinadas a cubrir obligaciones previsionales y otros compromisos.
Por eso, aunque el desembolso llega en un contexto de tensión financiera, su origen responde a una herramienta de distribución de recursos que ya existía.
El conflicto por los adicionales salariales
La asistencia provincial coincide con una disputa que se profundizó durante octubre. El municipio dispuso limitar el Bono Compensación y Estímulo, un adicional de $325.500 que venían percibiendo los empleados municipales.
Con el nuevo esquema, el beneficio quedó reservado para los trabajadores que cobran hasta $1.200.000 brutos mensuales. De acuerdo con las estimaciones difundidas por El Sol, la medida dejaría a alrededor de 3.000 agentes sin ese ingreso adicional.
La decisión también incluyó anuncios de recortes en otros conceptos salariales, como las mayores dedicaciones y las unidades de servicio. Frente a ese escenario, el SOEM cuestionó la medida, reclamó la continuidad de la negociación paritaria y anticipó medidas de fuerza que podrían afectar distintas dependencias municipales.
En paralelo, la gestión de Calvente anunció una reducción del 10% en las remuneraciones del intendente y de los funcionarios políticos, como parte de las medidas de ajuste.
Las cuentas municipales, bajo presión
Desde el Ejecutivo comunal atribuyeron las dificultades a la caída de la recaudación y a la menor disponibilidad de recursos para afrontar los gastos corrientes. Entre los factores mencionados también aparece el impacto que tuvo el incendio del centro de procesamiento de datos municipal, ocurrido en abril, sobre los sistemas administrativos y recaudatorios.
El ingreso de los $1.703 millones aporta recursos a las cuentas de Guaymallén, pero no implica, por sí mismo, una solución al conflicto salarial ni modifica automáticamente la decisión de restringir los adicionales.
Con las posiciones todavía enfrentadas, la discusión entre el municipio y el sindicato continúa abierta. El principal interrogante es si habrá una nueva instancia de negociación que permita acercar posiciones y evitar que las medidas de fuerza afecten la atención al público y los servicios que presta la comuna.
Fuentes: El Sol.