GOLPE AL BOLSILLO EN MENDOZA: MÁS DE 400.000 HOGARES PIERDEN EL DESCUENTO AUTOMÁTICO DEL GAS
Nación reglamentó los cambios en el régimen de Zona Fría y dejó atrás la bonificación automática que alcanzaba a miles de usuarios mendocinos. Malargüe conservará el beneficio territorial, mientras que en el resto de la provincia el acceso a descuentos adicionales dependerá de requisitos socioeconómicos. La medida vuelve a poner en discusión cuánto deberán pagar las familias para calefaccionarse durante el invierno.
CAMBIÓ LA ZONA FRÍA Y MENDOZA QUEDÓ EN EL CENTRO DE LA REFORMA
El Gobierno nacional reglamentó el nuevo esquema de subsidios al gas y confirmó un cambio que impacta directamente en los hogares de Mendoza: la bonificación automática por Zona Fría ya no alcanzará a la mayoría de los usuarios de la provincia.
La medida quedó establecida mediante el Decreto 1266/2026, que reglamenta las modificaciones introducidas por la Ley 27.828. Con este nuevo marco, el beneficio territorial se mantiene para Malargüe, mientras que los usuarios de otros departamentos deberán cumplir determinadas condiciones para acceder a una bonificación adicional.
El cambio afecta a un universo importante de hogares. Según los datos difundidos sobre el régimen anterior, 421.965 usuarios mendocinos estaban alcanzados por los descuentos. De ese total, 218.922 recibían una bonificación del 30%, mientras que otros 203.043 contaban con una reducción del 50%.
La reforma modifica el criterio que había permitido extender el beneficio a toda Mendoza. Hasta ahora, la ubicación geográfica era suficiente para acceder al descuento correspondiente. Con el nuevo sistema, la asistencia adicional estará condicionada por la inscripción en el régimen de subsidios focalizados y por la situación socioeconómica de cada hogar.
QUIÉNES PODRÁN MANTENER UNA BONIFICACIÓN
La nueva normativa establece que los usuarios residenciales de gas por redes que no estén comprendidos en el beneficio territorial permanente podrán acceder a una bonificación adicional si reúnen los requisitos previstos.
En primer lugar, deberán estar inscriptos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Además, tendrán que residir en las zonas bioambientales contempladas por la legislación y acreditar al menos una de las condiciones socioeconómicas establecidas.
Entre los criterios previstos se encuentran:
Ingresos familiares: el ingreso neto total del hogar no debe superar el equivalente a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo 2, según los valores publicados por el INDEC.
Certificado de Vivienda Familiar: al menos un integrante del hogar debe contar con el documento emitido en el marco del Registro Nacional de Barrios Populares.
Veteranos de Malvinas: uno de los integrantes debe percibir la pensión vitalicia correspondiente.
Discapacidad: el hogar debe contar con al menos una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD). En estos casos, la autoridad energética evaluará la necesidad de asistencia económica.
Sin embargo, cumplir con estos requisitos no significa recuperar automáticamente el mismo descuento que se recibía anteriormente. La bonificación adicional se aplicará sobre los consumos base contemplados por el régimen, de acuerdo con las condiciones que se determinen para su implementación.
Por eso, cada usuario deberá prestar atención a su situación particular y a las disposiciones que establezcan las autoridades para aplicar el nuevo sistema.
LA PAZ Y EL RESTO DE LOS DEPARTAMENTOS: QUÉ CAMBIA
La reforma tiene consecuencias para los hogares de distintos puntos de Mendoza. Departamentos como La Paz, San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa, San Rafael, General Alvear, Tunuyán, Tupungato y San Carlos, entre otros, dejan de estar comprendidos en el beneficio automático por el solo hecho de pertenecer a la provincia.
En esos lugares, el acceso a una bonificación adicional dependerá de las condiciones previstas en la ley y de la situación de cada familia. Malargüe, en cambio, conservará el tratamiento diferencial establecido para el departamento.
La diferencia es relevante porque el gas constituye un servicio esencial para cocinar, calentar agua y calefaccionar las viviendas. En las localidades donde las temperaturas descienden durante el invierno, perder una bonificación puede representar una presión adicional sobre los presupuestos familiares.
El impacto concreto no será idéntico para todos. Dependerá del descuento que recibía cada usuario, de su consumo, de la categoría tarifaria y de si logra acceder al nuevo beneficio focalizado.
Por eso, no corresponde afirmar que todas las facturas aumentarán en el mismo porcentaje ni que todos los hogares perderán cualquier tipo de ayuda. Lo que cambia es el acceso automático a la bonificación por ubicación geográfica.
EL RECARGO DEL 7,5%: CÓMO SE FINANCIA EL SISTEMA
La reglamentación también establece cómo continuará financiándose el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas. El mecanismo contempla un recargo de hasta el 7,5% sobre el precio del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte.
Ese porcentaje no significa que la factura residencial vaya a aumentar automáticamente un 7,5%. Se trata de un recargo aplicado en una etapa anterior de la cadena de comercialización, destinado a financiar las compensaciones contempladas por el régimen.
Los productores deberán actuar como agentes de percepción y cumplir con los procedimientos establecidos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). La normativa también reorganiza el circuito de pagos: las empresas proveedoras recibirán las compensaciones correspondientes, mientras que las distribuidoras continuarán aplicando las bonificaciones que correspondan en las facturas.
El Banco Nación seguirá administrando el fondo fiduciario y la Secretaría de Energía tendrá a su cargo la validación de las compensaciones y la aplicación de las disposiciones correspondientes.
EL DESAFÍO DE LAS FAMILIAS: PAGAR EL GAS SIN EL DESCUENTO AUTOMÁTICO
El cambio en Zona Fría abre una nueva etapa para los usuarios mendocinos. La principal preocupación estará en el costo que tendrá mantener el consumo habitual cuando el descuento deje de aplicarse de manera automática.
Para una familia que utilizaba el beneficio del 30% o del 50%, la diferencia dependerá de cuánto consumía y de si cumple con los requisitos para acceder a la bonificación adicional. En los hogares que queden fuera del nuevo esquema, el monto final podrá ser considerablemente distinto al de una factura con descuento.
La reforma también deja un desafío administrativo: los usuarios deberán conocer las condiciones de acceso, verificar su inscripción en el sistema correspondiente y consultar las comunicaciones oficiales para saber qué bonificaciones les corresponden.
El régimen de Zona Fría continuará vigente hasta el 31 de diciembre de 2031, pero bajo un esquema diferente al que incorporó a toda Mendoza en los últimos años.