FRENO INDUSTRIAL: STELLANTIS SUSPENDE LA PRODUCCIÓN EN SUS PLANTAS ANTE LA CAÍDA DE LAS VENTAS Y LA EXPORTACIÓN

FRENO INDUSTRIAL: STELLANTIS SUSPENDE LA PRODUCCIÓN EN SUS PLANTAS ANTE LA CAÍDA DE LAS VENTAS Y LA EXPORTACIÓN

El gigante automotriz paralizará de manera temporal sus centros fabriles de Córdoba y El Palomar ante la contracción del mercado interno y la menor demanda regional. La medida incluye el adelanto de vacaciones y suspensiones consensuadas con el gremio para evitar una sobreacumulación de stock.

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Por @SoyRumulus 29 de octubre de 2026

La industria automotriz nacional sumó en las últimas horas un fuerte indicio del complejo panorama operativo que atraviesa el sector productivo en la Argentina. El grupo multinacional Stellantis resolvió aplicar un freno temporal a la actividad en sus dos grandes complejos industriales en el país, ubicados en la provincia de Córdoba y en la localidad bonaerense de El Palomar. La determinación se produce como respuesta a la severa contracción del consumo interno y a un repliegue en las compras desde el exterior, dinámicas que han sobrecargado los depósitos con unidades sin comercializar.

En la planta cordobesa de Ferreyra, donde se ensambla el sedán Fiat Cronos —uno de los modelos más comercializados en el país durante los últimos años—, la línea de montaje permanecerá completamente detenida durante las dos primeras semanas de noviembre. Los operarios afectados por la parada técnica percibirán un porcentaje de sus salarios previamente negociado y acordado con la dirigencia del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA).

Un esquema de contención similar se implementará en la planta de El Palomar, centro fabril encargado de la producción del hatchback Peugeot 208 y de la camioneta Peugeot 2008. En este establecimiento, la dirección corporativa optó por anticipar el receso anual de vacaciones que habitualmente se otorga hacia fin de año. La estrategia busca neutralizar temporalmente los costos operativos fijados sin recurrir a despidos masivos, al tiempo que se procura descomprimir el inventario acumulado por la falta de rotación en los concesionarios.



El trasfondo de esta parálisis operativa responde a una combinación de factores macroeconómicos que han golpeado directo al corazón de la actividad fabril. Por un lado, el mercado doméstico exhibe una caída sostenida en los patentamientos de vehículos cero kilómetro desde hace varios meses. El deterioro del poder adquisitivo de los salarios, sumado a las elevadas tasas de interés y a la escasez de alternativas de financiamiento accesible para las familias, recortó de manera drástica la decisión de compra de unidades particulares.

A este debilitamiento de la demanda local se le añade una complicación decisiva en el frente externo. Brasil, principal socio comercial de la región y destino prioritario de las exportaciones automotrices argentinas, ha reducido significativamente sus pedidos de unidades terminadas. Esta merma en la demanda brasileña impidió sostener el ritmo de fabricación planificado para el cierre del año, forzando a la compañía a recalibrar sus proyecciones de volumen ensamblado.

La medida adoptada por Stellantis no constituye un hecho aislado dentro de la trama manufacturera del país. Diversas terminales e industrias metalmecánicas radicadas en el territorio nacional vienen analizando y aplicando esquemas de reducción de turnos, esquemas de retiros voluntarios o paradas técnicas de mantenimiento con el objetivo de encauzar la oferta a la realidad del consumo. La cadena de valor, que incluye a cientos de pymes autopartistas e insumos industriales distribuidos en todo el interior del país, observa con preocupación la evolución de estos frenos de producción.

Tanto representantes gremiales como directivos empresariales mantienen mesas de trabajo permanentes para evaluar la evolución del mercado de cara al ciclo estival y al arranque del próximo año. El objetivo central de la concertación consiste en preservar el capital humano calificado y la capacidad instalada, a la espera de que una eventual flexibilización de los costos crediticios o un repunte de la demanda regional permitan reactivar el nivel de montaje en las terminales locales.

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