FLÁVIO BOLSONARO DEJÓ BRASIL PESE A LA PROHIBICIÓN DE LA JUSTICIA: LAS CAUSAS DE CORRUPCIÓN QUE SE INVESTIGAN
El senador, que fue el candidato más votado en primera vuelta en Brasil, viajó a Estados Unidos con su familia sin entregar los pasaportes que le había ordenado secuestrar el Supremo. Lo investigan por presunto lavado de dinero y evasión.
Dos días después de perder el balotaje, Flávio Bolsonaro ya no está en Brasil. El senador, que quedó en el 48,21% frente al 51,79% de Lula da Silva, viajó este martes a Estados Unidos en un vuelo privado junto a su esposa y sus dos hijas, con destino a Florida. Lo hizo incumpliendo una orden judicial.
La noche misma del balotaje, el ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes dispuso que le retiraran todos sus pasaportes y le prohibió salir del país. Venció el plazo de 24 horas sin que los entregara y la Policía Federal anuló los documentos, incluido el diplomático, y activó una alerta migratoria. El lunes, tras visitar a su padre Jair en su prisión domiciliaria, Flávio había grabado un video en el que decía que no pensaba irse y que quería organizar a la oposición. Un día después estaba en el aire.
Washington confirmó que otorgará visas al senador y a su familia. Según la prensa brasileña, el secretario de Estado, Marco Rubio, habría participado en la organización del viaje. Un aliado de Flávio, el diputado Mauricio Marcon, anticipó que pedirá asilo para denunciar una supuesta persecución política del nuevo gobierno y del Poder Judicial.
Las causas que enfrenta
Flávio es investigado en dos expedientes.
1. Lavado de dinero y evasión de divisas. La causa, que motivó la orden de Moraes, apunta a movimientos vinculados con plataformas de apuestas deportivas en línea y empresas de pagos. También está implicado el abogado y empresario Willer Tomaz, amigo del senador.
2. El caso “Dark Horse”. La Policía Federal investiga si Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, hoy preso, transfirió unos 61 millones de reales a pedido de Flávio para producir una película sobre Jair Bolsonaro. Las sospechas incluyen lavado, evasión fiscal y corrupción. Según LPO, parte de esos fondos habría servido para sostener la estadía de su hermano Eduardo, que también está en Estados Unidos y es considerado prófugo.
A esto se suma un reloj legal: su mandato como senador vence a comienzos de 2027 y con él perderá los fueros.

La reacción en Brasil
Lula calificó la salida de “vergonzosa”. Dijo que Flávio podría haberse quedado a demostrar que las acusaciones son falsas y recordó que él mismo se entregó a la Policía Federal durante el Lava Jato. “El que nada debe, nada teme”, afirmó.
El golpe también llegó desde su propio sector. Su exjefe de campaña, Rogério Marinho, dijo que se enteró por los medios. El Partido Liberal, que ya había reconocido el triunfo de Lula, empezó a tomar distancia, y en la derecha crece la figura del gobernador paulista Tarcísio de Freitas. Un dirigente cercano a la familia resumió el panorama: “Uno exiliado y el otro preso, se hace difícil”.