EL MINISTRO SIONISTA BEN GVIR LLAMÓ A ASESINAR 40 PALESTINOS POR NOCHE EN GAZA; "NO SON PERSONAS, NO MERECEN VIVIR"
El ministro de Seguridad Nacional israelí reavivó la polémica internacional al pedir públicamente ejecuciones selectivas y la "emigración masiva" de los palestinos de la Franja, mientras organismos de derechos humanos documentan el desplazamiento forzado de más del 75% de la población gazatí, y más de 73.000 personas asesinadas.
Las declaraciones de Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel, volvieron a poner en el centro del debate internacional la magnitud de la violencia ejercida sobre la población civil de Gaza. En un podcast conducido por Rom Braslavski, un ex rehén de Hamás, Ben Gvir sostuvo textualmente que "deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche", y agregó que "no solo" debían ser blanco quienes representan una amenaza inmediata, sino también personas que, según sus palabras, "no merecen vivir" y a las que llegó a calificar de no ser "ni siquiera personas".
El funcionario, que no tiene potestad sobre el Ejército israelí ni puede ordenar ataques de manera directa, también expresó su desacuerdo con el primer ministro Benjamín Netanyahu por haber reducido los bombardeos sobre Gaza en el marco del denominado "plan de paz" en curso. En la misma entrevista, Ben Gvir fue más allá y reclamó abiertamente la "migración masiva de palestinos" fuera de la Franja para dar paso a asentamientos judíos: "Considero que toda Gaza es nuestra. Deberíamos tener asentamientos no solo en Gush Katif, sino en toda Gaza, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen, y para los terroristas, nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno".

Aquí, Ben Gvir, junto a Netanyahu. Son parte del mismo gobierno.
Este tipo de declaraciones, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una serie de expresiones similares realizadas por Ben Gvir y otros funcionarios israelíes a lo largo del conflicto, muchas de las cuales fueron presentadas como evidencia ante la Corte Internacional de Justicia en el marco de la causa que investiga la posible intención genocida de Israel contra la población palestina.
El contexto en el que se producen estos dichos resulta particularmente grave. Según el último balance oficial difundido por el Ministerio de Salud de Gaza, la cifra de muertos por la ofensiva israelí ascendía, al 10 de agosto, a 73.386 personas, con otras 174.256 heridas desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. Estudios independientes, como el publicado por la revista médica The Lancet, sugieren además que el número real de víctimas podría ser considerablemente superior al informado oficialmente, dado el colapso del sistema sanitario y de registro civil en la Franja.
A la magnitud de las muertes se suma la dimensión del desplazamiento forzado, uno de los fenómenos más documentados y menos visibilizados del conflicto. Organismos internacionales estiman que cerca de 1,9 millones de gazatíes —más del 75% de la población total— debieron abandonar sus hogares en algún momento del conflicto, en lo que Naciones Unidas ya calificó como un crimen de guerra y de lesa humanidad. Entre los desplazados se cuentan cientos de miles de niños, muchos de los cuales sufrieron sucesivos desalojos ante el avance de las órdenes militares israelíes sobre distintas zonas de la Franja.

Desde Mendoza, donde el conflicto en Oriente Medio suele analizarse con la distancia geográfica pero no con indiferencia, declaraciones como las de Ben Gvir interpelan a la comunidad internacional sobre los límites del discurso político frente a una población civil que continúa sufriendo las consecuencias de la guerra. La normalización de discursos que promueven explícitamente la eliminación sistemática de personas y el desplazamiento forzado de un pueblo entero de su territorio constituye, para numerosos organismos de derechos humanos, una señal de alarma que excede lo meramente retórico.
Israel niega sistemáticamente haber cometido genocidio en Gaza, aunque la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU concluyó en septiembre de 2025 que existió una intención genocida en la conducción de las operaciones militares en el territorio.
Fuentes consultadas: Euronews, ITV News, El Debate, Human Rights Watch, The Lancet, Wikipedia (Víctimas de la guerra de Gaza)