EL MENDOCINO SERGIO PALAZZO RECHAZÓ DE PLANO LA REFORMA DEL BANCO CENTRAL QUE IMPULSA MILEI
El titular de la Asociación Bancaria y diputado nacional peronista, oriundo de Mendoza, calificó la iniciativa oficial como un "experimento" que replica el esquema de la convertibilidad y advirtió sobre sus consecuencias sociales. La propuesta del Gobierno ya generó un fuerte debate entre economistas, exfuncionarios del propio BCRA y distintos bloques políticos.
El mendocino Sergio Palazzo, secretario general de la Asociación Bancaria y diputado nacional por el Frente Renovador, salió a manifestar su "más enérgico rechazo" a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que el presidente Javier Milei anunció días atrás por cadena nacional. A través de un comunicado gremial, Palazzo sostuvo que la propuesta oficial "no presenta ninguna novedad" y responde a esquemas de la Escuela Austríaca "fuera de contexto".
Para entender el rechazo, conviene repasar en qué consiste la iniciativa oficial. El proyecto, presentado por Milei junto al ministro de Economía Luis Caputo, busca eliminar los objetivos múltiples que la Carta Orgánica incorporó en 2012 -entre ellos promover el empleo y el desarrollo económico con equidad social- para volver a un mandato único: preservar el valor de la moneda. Además, prohíbe cualquier forma de financiamiento monetario al Tesoro, elimina las Letras Intransferibles y endurece las condiciones para remover a las autoridades del organismo, exigiendo el respaldo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso. La reforma se enmarca en un paquete más amplio que también incluye una regla de "déficit cero" y un mecanismo de "shutdown" para restringir el funcionamiento del Estado ante desequilibrios fiscales.

El eje central del rechazo de La Bancaria apunta a los antecedentes históricos del esquema. En su documento, el gremio recordó que un modelo normativo similar al que propone el Gobierno ya rigió durante la convertibilidad de los años '90, un período que terminó derivando en la recesión más prolongada de la historia argentina y en la crisis de 2001. "¿Cómo terminó? Con 24 muertos y una catástrofe social", advirtió el comunicado, que también cuestionó la rigidez del "déficit cero" por sus efectos en materia de endeudamiento y recortes en áreas esenciales. En el plano institucional, La Bancaria remarcó además que la misma mayoría calificada exigida para remover a las autoridades del Central debería aplicarse también para su nombramiento, algo que el proyecto oficial no contempla de forma simétrica.
El cuestionamiento de Palazzo no está aislado. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señaló que los bancos centrales con un objetivo único constituyen una excepción a nivel internacional, ya que la mayoría de los países combina la estabilidad de precios con metas de empleo o estabilidad financiera, y comparó el proyecto con el esquema -más restrictivo aún- del Banco Central de Perú. Incluso entre expresidentes del propio BCRA, consultados por distintos medios nacionales, las opiniones se dividieron: mientras coinciden en la necesidad de mayor independencia institucional y de limitar la asistencia al Tesoro, cuestionan que el organismo pierda herramientas de regulación financiera y la rigidez de un mandato único.
El debate recién empieza. El Poder Ejecutivo prevé enviar el proyecto a la Cámara de Diputados una vez terminado el receso invernal del Congreso, en lo que se perfila como uno de los debates parlamentarios centrales del segundo semestre, con Palazzo y La Bancaria ya posicionados como una de las voces sindicales más firmes en contra de la iniciativa.
Fuentes consultadas: Ámbito Financiero, Perfil, Primera Fuente