EL MEDICO DEL PAPA AFIRMO QUE NO HAY MOTIVOS CLINICOS PARA CANCELAR LA GIRA POR SUDAMERICA
Tras recibir el alta hospitalaria luego de una cirugía pulmonar exitosa en Roma, los partes médicos confirman un cuadro favorable y reavivan las expectativas sobre la agenda papal en la región.
El estado de salud de la máxima autoridad de la Iglesia Católica ha concentrado la atención internacional en los últimos días tras confirmarse su paso por el Policlínico Agostino Gemelli de Roma para la extirpación de un adenocarcinoma pulmonar. La intervención, consistente en la remoción del lóbulo inferior del pulmón derecho, concluyó sin complicaciones y derivó en un rápido proceso de recuperación que permitió otorgarle el alta hospitalaria. Con el retorno del pontífice al Palacio Apostólico del Vaticano para retomar de manera gradual sus actividades pastorales, la mirada institucional se desplaza ahora hacia la viabilidad de sus próximos compromisos internacionales, entre los que figura un itinerario por el cono sur americano programado para las próximas semanas.
El viaje contempla una serie de paradas oficiales en Argentina, Uruguay y Perú durante el mes de noviembre, lo que ha generado una intensa actividad organizativa tanto en las sedes episcopales locales como en los organismos de logística gubernamental de los países receptores. Si bien la realización de un periplo de tales dimensiones plantea interrogantes habituales respecto al desgaste físico asociado a los traslados aéreos transatlánticos de larga distancia y a la carga de actividades protocolares, las apreciaciones de la comitiva médica a cargo de la salud papal aportaron certezas sobre el panorama clínico actual.

En declaraciones vertidas a los medios oficiales de la Santa Sede, el cirujano Stefano Margaritora, jefe del equipo de cirugía torácica que encabezó el procedimiento, explicó que los parámetros biológicos, las radiografías de control y las pruebas de función cardíaca mostraron valores plenamente normales al momento del egreso hospitalario. El profesional de la salud precisó que el hallazgo de la lesión tumoral en el tórax fue fortuito, detectado durante exámenes radiológicos de rutina en el área abdominal, lo que posibilitó un abordaje temprano mediante una intervención quirúrgica estándar.
Respecto de la viabilidad de la agenda internacional, el especialista señaló que el periodo de recuperación postoperatoria completa en casos de esta índole suele demandar alrededor de dos semanas. Considerando el tiempo restante de cara al inicio de la travesía a América del Sur, el cuerpo médico ratificó que no existen impedimentos ni criterios clínicos desfavorables que obliguen a suspender o reprogramar los vuelos previstos. La respuesta del organismo al procedimiento fue calificada como óptima por las autoridades de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y el equipo médico interviniente.

A pesar del parte favorable emitido por la junta médica, la decisión final respecto al mantenimiento estricto de la itinerancia y a la eventual simplificación de los actos públicos recaerá sobre el propio pontífice y su gabinete de cancillería. Mientras tanto, las diócesis sudamericanas mantienen la planificación previa para la recepción oficial, a la espera de las confirmaciones definitivas que emitirá la Oficina de Prensa del Vaticano a medida que se cumplan los plazos de reposo domiciliario y reacondicionamiento físico recomendados.
La evolución satisfactoria registrada tras la intervención quirúrgica disipó las incertidumbres inmediatas sobre el cuadro de salud y permitió retomar la discusión de la agenda institucional de fin de año. La concreción de la gira sudamericana representaría un hito relevante en el calendario pastoral, sustentado en la recuperación clínica verificada por el equipo de profesionales del Policlínico Gemelli.