EL CONSUMO Y LA INVERSIÓN SIGUEN SIN DESPEGAR, MIENTRAS ALGUNOS SECTORES DE LA ECONOMÍA REBOTAN LEVEMENTE

EL CONSUMO Y LA INVERSIÓN SIGUEN SIN DESPEGAR, MIENTRAS ALGUNOS SECTORES DE LA ECONOMÍA REBOTAN LEVEMENTE

La actividad mostró una mejora durante agosto, pero los principales indicadores todavía exhiben debilidades. Las ventas minoristas retrocedieron frente al mes anterior y la inversión acumuló una fuerte caída durante los primeros ocho meses del año.

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Por Don Pancho 6 de octubre de 2026

La economía argentina mostró en agosto una señal de recuperación después de la caída registrada en julio, pero el rebote todavía presenta importantes puntos débiles. Mientras algunos sectores comenzaron a mejorar su actividad, el consumo interno y la inversión continúan sin recuperar el terreno perdido.

El dato vuelve a instalar una discusión sobre la solidez de la recuperación económica. El crecimiento de algunos sectores productivos convive con hogares que ajustan sus gastos y empresas que todavía postergan decisiones de inversión.

EL REBOTE DE AGOSTO

Uno de los indicadores privados utilizados para medir la actividad mostró una mejora mensual durante agosto. La estimación de Orlando Ferreres registró un crecimiento del 1,7% mensual, aunque el dato debe analizarse teniendo en cuenta que julio había mostrado una caída importante.

En la comparación interanual, el indicador registró un avance de apenas 0,6%, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses del año alcanzó solamente el 0,4%.

La recuperación tampoco fue pareja entre sectores. La minería mostró una fuerte expansión, con un crecimiento del 17,6%, mientras que los servicios públicos aumentaron 11%.

La industria, en cambio, tuvo una mejora mucho más limitada: creció apenas 0,3% interanual en agosto y mantuvo una caída acumulada del 2,2% durante los primeros ocho meses del año.

LOS CONSUMIDORES SIGUEN CUIDANDO EL BOLSILLO

El comportamiento del consumo aparece como uno de los principales límites para consolidar el rebote.

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas crecieron apenas 0,3% interanual en septiembre, medidas a precios constantes.

El dato podría parecer positivo, pero la comparación mensual muestra otra realidad: las ventas cayeron 1,2% frente a agosto y acumularon una contracción del 2,1% en los primeros nueve meses del año.

Los comercios describen un consumidor más cuidadoso. Las compras se concentran en productos necesarios, aparecen con mayor frecuencia las segundas marcas y aumenta la búsqueda de alternativas económicas.

También influyen las dificultades para financiar determinados gastos con tarjetas y la menor disponibilidad de ingresos para realizar compras de mayor valor.

La compra de muebles, las refacciones importantes y otros desembolsos de mayor magnitud permanecen entre los gastos que muchas familias y empresas prefieren postergar.

NO TODOS LOS RUBROS SE COMPORTAN IGUAL

El desempeño de las ventas también fue diferente según el sector.

La indumentaria y el sector textil crecieron 5% interanual, mientras que calzado y marroquinería avanzaron 3,5%.

Sin embargo, el informe advierte que esas subas deben ser interpretadas con cautela porque la comparación se realiza contra septiembre de 2025, cuando esos rubros habían registrado importantes caídas.

En otros sectores, el panorama fue menos favorable. Alimentos y bebidas retrocedieron 3,1%, mientras que bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles tuvieron una caída del 3,4%.

Las promociones bancarias y las cuotas cortas sin interés ayudaron a concretar algunas operaciones, mientras que las ventas online de comercios que también tienen locales físicos crecieron 19,4% interanual.

LA INVERSIÓN ES OTRO DE LOS GRANDES PROBLEMAS

El otro punto débil aparece en la inversión.

Según los datos recopilados por Sitio Andino, la inversión acumuló una contracción del 7,9% entre enero y agosto.

Durante agosto, la inversión en maquinaria y equipos cayó 4,1% interanual, mientras que la construcción retrocedió 7,1%.

Esto significa que la mejora de la actividad no estuvo acompañada por una recuperación equivalente de la formación de capital. Es decir, algunas empresas pueden estar produciendo más, pero todavía no están ampliando su capacidad al mismo ritmo.

EMPRESAS QUE ESPERAN, PERO NO INVIERTEN

Las expectativas empresariales también muestran esa cautela.

El relevamiento citado por Sitio Andino indica que el 41,8% de los comerciantes espera que su empresa mejore durante los próximos doce meses.

Sin embargo, solamente el 13,4% considera que actualmente es un buen momento para invertir, mientras que el 55,7% entiende que las condiciones todavía no favorecen esa decisión.

La diferencia entre ambas cifras resulta significativa: existe cierta expectativa de que la situación económica mejore, pero esa expectativa todavía no alcanza para comprometer grandes cantidades de dinero en maquinaria, ampliaciones, obras o nuevos proyectos.

UNA RECUPERACIÓN QUE TODAVÍA DEBE CONSOLIDARSE

El escenario que surge de los distintos indicadores es el de una economía con sectores que comienzan a mostrar señales positivas, pero con una recuperación todavía desigual.

La actividad productiva tuvo un rebote en agosto, aunque parte de esa mejora aparece después de una caída previa. Al mismo tiempo, el consumo minorista continúa por debajo de los niveles acumulados del año anterior y la inversión permanece claramente debilitada.

Los próximos meses serán determinantes para saber si el repunte puede transformarse en una recuperación más amplia o si queda limitado a determinados sectores.

Por ahora, los datos muestran que el crecimiento todavía no se traduce de manera uniforme en mayores compras, nuevas inversiones y expansión de la capacidad productiva. El desafío será que la mejora deje de ser solamente un rebote puntual y pueda sostenerse en el tiempo.

Fuentes consultadas:
Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME)

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