EL CONSUMO SIGUE SIN DESPEGAR: CAYÓ 2,7% EN JUNIO Y LA RECUPERACIÓN NO LLEGA A LOS HOGARES
Aunque la inflación mostró una nueva desaceleración y cerró junio en 1,9%, el consumo masivo volvió a retroceder. El primer semestre terminó con una caída acumulada del 2,9%, en una señal que refleja las dificultades que todavía enfrentan las familias argentinas para recuperar su poder de compra. #Consumo #EconomíaArgentina #Inflación #Mendoza #CanastaBásica
El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad
La desaceleración de la inflación todavía no se traduce en una recuperación sostenida del consumo cotidiano. De acuerdo con el último relevamiento de la consultora Scentia, las ventas de productos de consumo masivo registraron en junio una caída interanual del 2,7%, con lo que el acumulado de los primeros seis meses de 2026 quedó en terreno negativo, con una baja del 2,9%.
El dato, difundido originalmente por El Sol y también informado por LA NACION, muestra una de las principales tensiones que atraviesa la economía argentina: los precios avanzan a un ritmo menor, pero los hogares todavía no recuperan plenamente su capacidad para comprar alimentos, bebidas y artículos de limpieza y cuidado personal.
El escenario adquiere particular relevancia en Mendoza, donde el comportamiento del consumo cotidiano también está estrechamente vinculado con los ingresos familiares y la evolución de los precios. Para los consumidores, una inflación más baja no implica necesariamente que el bolsillo haya recuperado el terreno perdido durante los últimos años.
El INDEC informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,9% en junio, una cifra que confirmó la desaceleración del proceso inflacionario. Sin embargo, la mejora de los precios relativos todavía necesita tiempo para impactar de manera contundente en las decisiones de compra.
Otro de los elementos que ayuda a explicar el fenómeno es el cambio en las prioridades de los consumidores. En un contexto de presupuestos ajustados, las familias continúan buscando promociones, comparando precios y reduciendo o postergando determinadas compras. Al mismo tiempo, el crédito y las cuotas pueden estar canalizando parte del gasto hacia bienes durables, mientras el consumo básico permanece más contenido.
La situación también revela que la recuperación económica no es homogénea. El Producto Bruto Interno registró una expansión interanual del 2,3% en el primer trimestre de 2026, pero los análisis económicos advierten que el consumo privado continúa débil. El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, por su parte, permite seguir las proyecciones de los especialistas sobre la evolución de la actividad y otras variables macroeconómicas.
En este contexto, el dato de junio deja una conclusión clara: la baja de la inflación es una condición necesaria, pero todavía no suficiente para reactivar el consumo masivo. El desafío para los próximos meses será que la estabilidad de precios comience a traducirse en una mejora real de los ingresos y en una mayor confianza de los consumidores.
Para las familias mendocinas y del resto del país, la evolución del consumo seguirá siendo uno de los indicadores más concretos para medir si la recuperación económica finalmente comienza a sentirse en el día a día.
Fuentes consultadas: INDEC, Banco Central de la República Argentina, Reuters, Scentia