ECLIPSE LUNAR DE AGOSTO: LA “LUNA DE SANGRE” SE PODRÁ VER EN TODA LA ARGENTINA
El fenómeno ocurrirá entre la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto. Será un eclipse lunar parcial muy profundo, con cerca del 96% del disco de la Luna dentro de la sombra terrestre. Todo el país podrá disfrutarlo a simple vista, siempre que las condiciones meteorológicas acompañen.
El cielo argentino volverá a ofrecer un espectáculo astronómico durante la madrugada del viernes 28 de agosto, cuando se produzca un eclipse lunar parcial que será visible en toda la Argentina. El fenómeno comenzará durante la noche del jueves 27 y alcanzará su máximo en plena madrugada, cuando la Luna adquirirá el característico tono rojizo conocido popularmente como “Luna de Sangre”.
Se trata del segundo gran eclipse de agosto, después del eclipse solar del 12 de agosto, y será uno de los acontecimientos astronómicos más destacados del año. La NASA confirma que el eclipse del 28 de agosto será parcial y tendrá una zona de visibilidad que abarcará América, Europa y África.
Cuándo se podrá ver desde Argentina

Para quienes quieran observarlo desde cualquier punto del país, el fenómeno se extenderá durante varias horas.
En horario argentino, la entrada de la Luna en la penumbra comenzará alrededor de las 22:24 del jueves 27 de agosto. Esta primera etapa será muy sutil y puede resultar difícil de distinguir a simple vista.
La parte realmente llamativa comenzará aproximadamente a las 23:34, cuando la Luna empiece a ingresar en la umbra, la zona más oscura de la sombra terrestre.
El momento máximo llegará cerca de la 1:13 de la madrugada del viernes 28, cuando alrededor del 96% del disco lunar quede cubierto por la umbra. En ese instante será cuando la Luna presente su aspecto más rojizo y cobre.
La fase parcial finalizará aproximadamente a las 2:52, mientras que el eclipse completo terminará cerca de las 4:02, cuando la Luna abandone definitivamente la penumbra terrestre.
Esto significa que no será necesario quedarse despierto hasta la madrugada para verlo, aunque quienes quieran disfrutar del momento más espectacular deberían mirar hacia el cielo alrededor de la 1:00.
¿Por qué la Luna se vuelve roja?

Durante un eclipse lunar, el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de manera que nuestro planeta queda ubicado entre el Sol y el satélite. La Tierra bloquea parte de la luz solar y proyecta su sombra sobre la Luna.
Pero la atmósfera terrestre modifica la luz que atraviesa sus capas. Los colores azules se dispersan con mayor facilidad, mientras que las tonalidades rojizas y anaranjadas consiguen atravesar la atmósfera y llegar hasta la superficie lunar.
Por eso, en lugar de desaparecer completamente, la Luna puede adquirir un tono rojo, cobrizo o anaranjado. La NASA explica que el efecto es similar a la combinación de todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra proyectándose sobre nuestro satélite.
La intensidad del color dependerá también de las condiciones de la atmósfera terrestre, por lo que en algunos lugares podría observarse una Luna más rojiza y en otros con tonalidades más cobrizas u oscuras.
Un eclipse que se podrá disfrutar sin instrumentos

Una de las grandes ventajas de este fenómeno es que no se necesita telescopio ni ningún tipo de protección especial para observarlo. A diferencia de un eclipse solar, mirar directamente un eclipse lunar no representa un riesgo para la vista.
La Luna podrá observarse a simple vista desde ciudades, pueblos y zonas rurales de todo el territorio argentino. Lo más importante será contar con un cielo despejado y un lugar con buena visibilidad del horizonte.
Quienes tengan binoculares o telescopios podrán disfrutar todavía más del espectáculo, ya que podrán distinguir con mayor claridad los cráteres y los cambios de color sobre la superficie lunar.
Además, durante el máximo del eclipse la Luna tendrá mucho menos brillo, lo que permitirá apreciar con mayor facilidad algunas estrellas y constelaciones que normalmente quedan opacadas por la luminosidad del satélite.
Toda la Argentina mira al cielo
El dato más importante para los aficionados a la astronomía es que el eclipse será visible desde todas las provincias argentinas. La NASA incluye a toda la Argentina dentro de la región de visibilidad del fenómeno y los cálculos específicos muestran que las distintas provincias tendrán horarios prácticamente coincidentes.
Por eso, desde Mendoza, San Luis, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Patagonia, el NOA y el NEA, entre otras regiones, se podrá seguir la transformación de la Luna durante la noche del 27 y la madrugada del 28 de agosto.
No será necesario viajar a un lugar específico del país para disfrutarlo: simplemente habrá que buscar un espacio con cielo abierto y poca contaminación lumínica.
El eclipse de agosto será técnicamente parcial, porque una pequeña parte de la Luna permanecerá fuera de la umbra terrestre. Sin embargo, al quedar cerca del 96% del disco dentro de la sombra, el aspecto será muy similar al de un eclipse total y permitirá disfrutar de una intensa “Luna de Sangre”.
Así, después del eclipse solar que atravesó el cielo en agosto, el mes cerrará con otro espectáculo astronómico que tendrá una particularidad difícil de ignorar: prácticamente todo el país podrá mirar hacia arriba y ver la Luna teñirse de rojo.
Fuentes consultadas: Infobae, NASA, Time and Date, Pipol News.