DESCUBRIERON UN NUEVO DINOSAURIO CARNÍVORO GIGANTE EN NEUQUÉN: MEDÍA SIETE METROS Y TENÍA GARRAS DE HASTA 40 CENTÍMETROS
El hallazgo fue realizado en las cercanías de Rincón de los Sauces y permitió identificar una nueva especie que habitó la Patagonia hace aproximadamente 86 millones de años. Fue bautizada como Rinconraptor pipoae y su descubrimiento estuvo a cargo de un equipo de investigadores del CONICET y otras instituciones científicas.
La Patagonia argentina vuelve a sorprender al mundo de la paleontología. Un equipo de científicos identificó una nueva especie de dinosaurio carnívoro gigante en el norte de Neuquén. Se trata del Rinconraptor pipoae, un depredador prehistórico que vivió hace unos 86 millones de años, medía aproximadamente siete metros de largo y tenía enormes garras en sus extremidades delanteras.
Los restos fósiles fueron encontrados en el área de Cerro Overo-La Invernada, cerca de Rincón de los Sauces. La investigación fue encabezada por Ariel Méndez, especialista del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), y contó con la participación de investigadores, técnicos y especialistas de diferentes instituciones.
La descripción científica de esta nueva especie fue publicada en la revista internacional Palaeontologia Electronica, incorporando información importante sobre los grandes depredadores que habitaban la Patagonia durante el Cretácico Superior.
Un depredador de siete metros con enormes garras

El Rinconraptor pipoae pertenecía al grupo de los megaraptóridos, dinosaurios terópodos que se desplazaban sobre dos patas y se caracterizaban por tener extremidades delanteras particularmente desarrolladas.
Una de sus características más llamativas eran sus manos, equipadas con grandes garras curvas que podían alcanzar los 40 centímetros. Estas estructuras representaban una herramienta fundamental para capturar presas y diferenciaban a los megaraptóridos de otros grandes carnívoros de la época.
Los investigadores estimaron que el ejemplar encontrado alcanzaba aproximadamente siete metros de longitud. Sin embargo, otros fósiles atribuidos a este grupo sugieren que algunos individuos pudieron superar los ocho metros.
Su anatomía también permite distinguirlo de los abelisáuridos, otro grupo de dinosaurios carnívoros que habitaba la región y que tenía extremidades delanteras mucho más pequeñas.
La presencia de ambos depredadores en un mismo ecosistema abre interrogantes sobre cómo convivían. Los científicos consideran que pudieron competir por los alimentos, aunque también existe la posibilidad de que ocuparan diferentes nichos ecológicos para evitar enfrentamientos directos.
Un descubrimiento que comenzó hace diez años

Aunque la noticia se conoció recientemente, la historia del hallazgo comenzó en 2016, cuando integrantes del Museo Argentino Urquiza encontraron las primeras vértebras aisladas durante una recorrida por la zona de Cerro Overo.
En aquel momento registraron las coordenadas del lugar para poder regresar y realizar una exploración más profunda.
La campaña paleontológica para recuperar los fósiles se concretó en noviembre de 2019. Durante aquella expedición se encontraron nuevas piezas, entre ellas parte de un húmero y un fragmento de tibia.
Posteriormente, los trabajos de preparación y estudio del material sufrieron demoras por la pandemia de COVID-19. Con el paso del tiempo, los investigadores pudieron analizar los restos, compararlos con otros ejemplares y reconstruir las características del animal.
El trabajo científico permitió determinar que no se trataba simplemente de restos de una especie conocida, sino de un dinosaurio que debía incorporarse al registro paleontológico como una nueva especie.
Un nombre que homenajea a una científica
El nombre Rinconraptor pipoae tiene un significado especial. La primera parte hace referencia a Rincón de los Sauces, localidad cercana al lugar donde fueron encontrados los fósiles.
En tanto, el término pipoae fue elegido como homenaje a Laura Pipo, una investigadora que participó de la campaña paleontológica de noviembre de 2019 y falleció en 2020.
La científica formó parte del equipo que trabajó en la recuperación de los restos y sus colegas decidieron reconocer su aporte y mantener viva su memoria a través de la denominación de esta nueva especie.
De esta manera, el descubrimiento también representa un reconocimiento al trabajo de quienes participan en las campañas de investigación y recuperación del patrimonio paleontológico argentino.
Neuquén, una ventana al pasado de la Patagonia

El descubrimiento del Rinconraptor pipoae amplía el conocimiento sobre la biodiversidad que existió en el norte neuquino hace millones de años.
En el área de Cerro Overo-La Invernada también se encontraron restos de dinosaurios herbívoros de diferentes tamaños, cocodriliformes, tortugas y otros reptiles que compartieron aquel antiguo ecosistema.
La identificación de este nuevo depredador permite comprender mejor la diversidad de grandes carnívoros que habitaban la región y cómo podían relacionarse dentro de una misma cadena alimentaria.
Una vez más, Neuquén demuestra la enorme riqueza paleontológica de la Argentina. Lo que comenzó con unas vértebras encontradas durante una recorrida en 2016 terminó convirtiéndose en el descubrimiento de una especie que aporta nuevas piezas para reconstruir la historia de la vida en nuestro planeta.
Fuentes consultadas:
MDZ Online: impresionante hallazgo de una especie de dinosaurio carnívoro gigante.
MDZ OnlineDiario Río Negro: el hallazgo paleontológico que revela la diversidad de los dinosaurios carnívoros.
Diario Río NegroAgencia Noticias Argentinas: descubren una nueva especie de dinosaurio carnívoro.
Agencia Noticias Argentinas