DESCUBREN UNA "SUPERTIERRA" A SOLO 18 AÑOS LUZ Y CRECEN LAS ESPERANZAS DE ENCONTRAR VIDA

DESCUBREN UNA "SUPERTIERRA" A SOLO 18 AÑOS LUZ Y CRECEN LAS ESPERANZAS DE ENCONTRAR VIDA

El hallazgo de GJ 251 c volvió a entusiasmar a la comunidad científica. Se trata de un planeta rocoso con una masa cuatro veces superior a la de la Tierra que orbita dentro de la zona habitable de una estrella cercana. Su proximidad lo convierte en uno de los mejores candidatos para buscar indicios de vida en los próximos años.

Por Joaquín Duscio 24 de julio de 2026

La búsqueda de vida fuera del Sistema Solar acaba de dar un paso muy importante. Un equipo internacional de astrónomos confirmó la existencia de GJ 251 c, una supertierra ubicada a 18 años luz de la Tierra, una distancia relativamente cercana en términos astronómicos. El planeta orbita dentro de la zona habitable de su estrella, lo que significa que, bajo determinadas condiciones, podría mantener agua líquida en su superficie, uno de los elementos considerados esenciales para la vida.


El descubrimiento fue publicado en la revista científica The Astronomical Journal y rápidamente despertó el interés de la comunidad científica internacional, ya que GJ 251 c pasa a ser uno de los objetivos más prometedores para los telescopios de nueva generación que comenzarán a operar durante la próxima década. 

Qué es una supertierra


Pese a su nombre, una supertierra no significa que sea un planeta idéntico al nuestro. Los astrónomos utilizan ese término para describir a los exoplanetas que tienen una masa superior a la de la Tierra, pero considerablemente menor que la de gigantes como Urano o Neptuno. Algunos podrían ser rocosos, mientras que otros tendrían atmósferas mucho más densas o incluso grandes océanos.

En este caso, las primeras observaciones indican que el planeta reúne características que lo convierten en un objetivo prioritario para futuras investigaciones, aunque todavía no existe evidencia de que albergue vida.

Cómo es GJ 251 c


El nuevo exoplaneta gira alrededor de GJ 251, una enana roja situada en la constelación de Géminis, una estrella mucho más pequeña y fría que el Sol. Precisamente por esa característica, un planeta puede encontrarse muy cerca de ella sin sufrir temperaturas extremas.

Los investigadores calcularon que GJ 251 c posee una masa cercana a cuatro veces la de la Tierra, por lo que entra dentro de la categoría conocida como supertierra: planetas más grandes que el nuestro, pero considerablemente más pequeños que gigantes gaseosos como Neptuno o Júpiter. Además, completa una vuelta alrededor de su estrella cada 53 días terrestres.

El telescopio que hizo posible el descubrimiento

La existencia del planeta fue confirmada gracias al trabajo conjunto de varios observatorios y al uso del espectrógrafo HARPS (High Accuracy Radial Velocity Planet Searcher), instalado en el telescopio de 3,6 metros del Observatorio La Silla, en Chile, perteneciente al Observatorio Europeo Austral (ESO).

Los científicos utilizaron el método conocido como velocidad radial, que consiste en detectar las pequeñas oscilaciones que provoca un planeta sobre su estrella al girar a su alrededor. Aunque el planeta no puede verse directamente, ese leve "bamboleo" permitió confirmar su existencia y calcular buena parte de sus características físicas.

¿Podría tener agua?

Esa es la gran incógnita.

Los investigadores elaboraron distintos modelos para conocer cómo sería el clima de GJ 251 c dependiendo de la composición de su atmósfera.

Si tuviera una atmósfera similar a la terrestre, el planeta sería extremadamente frío y permanecería cubierto de hielo, con temperaturas inferiores a los -100 °C.

Sin embargo, un segundo escenario resulta mucho más prometedor. Si su atmósfera estuviera compuesta por una alta concentración de dióxido de carbono, el efecto invernadero elevaría la temperatura media hasta valores cercanos a 47 °C, suficientes para permitir la existencia de océanos de agua líquida.

También existe una tercera posibilidad: que se trate de un mini-Neptuno con una atmósfera rica en hidrógeno. En ese caso, las temperaturas superarían los 200 °C, descartando prácticamente cualquier posibilidad de habitabilidad.

El próximo gran objetivo de la astronomía

Aunque todavía no existe evidencia de agua, atmósfera o vida en GJ 251 c, los especialistas consideran que reúne todas las condiciones para convertirse en uno de los planetas más estudiados de los próximos años.

Su cercanía con la Tierra permitirá que futuros observatorios terrestres equipados con telescopios de 30 metros de diámetro y nuevas misiones espaciales intenten obtener imágenes directas del planeta y analizar su atmósfera con un nivel de detalle nunca antes alcanzado. Los científicos esperan detectar moléculas como vapor de agua, dióxido de carbono o metano, claves para comprender si realmente puede albergar condiciones compatibles con la vida.

Por ahora, GJ 251 c sigue siendo un mundo lleno de interrogantes. Pero a apenas 18 años luz, se convirtió en uno de los lugares más prometedores del universo cercano para intentar responder una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿estamos realmente solos?

#Astronomía #Supertierra #Espacio

Fuentes Consultadas: Clarín, NASA Exoplanet Exploration, AS, Wikipedia. 

 

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