¡DESAHOGO BLANQUINEGRO EN EL PARQUE! GIMNASIA CORTÓ LA MALA RACHA Y TUMBO A NEWELL'S CON UN GOLAZO DE MÓDICA. MIRALO ACÁ
Tras cuatro fechas sin sumar de a tres, el Lobo mendocino volvió a la victoria ante su gente en un Legrotaglie encendido y se encamina a pelear arriba en el tramo final del Clausura.
Llegar a la recta final de la fase regular de la Liga Profesional nunca es sencillo, y menos cuando el margen de error se achica semana tras semana. Gimnasia y Esgrima venía atravesando un pasaje adverso en el Torneo Clausura: acumulara cuatro encuentros consecutivos sin ganar (dos empates y dos derrotas), entre ellos la dura caída 3-0 frente a Estudiantes de La Plata en la jornada anterior. Por su parte, la Lepra rosarina llegaba con una seguidilla positiva de siete cotejos sin conocer la derrota y con pretensiones firmes de acomodarse en la zona alta de la tabla.
Un grito sagrado para cortar la sequía
El escenario en el Parque General San Martín era el ideal para un partido de alto voltaje. Desde el inicio, la propuesta fue intensa. La primera etapa mostró un trámite parejo, de mucha disputa en la mitad de la cancha, en el que Matías "Monito" Vargas se erigió como una de las principales cartas de desequilibrio por la banda derecha para incomodar a la línea defensiva visitante. Newell's insinuó con la tenencia del balón, pero le costó profundizar ante un bloque defensivo local que lució concentrado y expeditivo cuando debió resolver.
La paridad se rompió en el complemento. Transcurrían 13 minutos de la segunda mitad cuando Agustín Módica recibió cerca del área y sacó un zapatazo formidable para vencer la resistencia del arquero rosarino y desatar la locura en las tribunas del Víctor Legrotaglie. Un golazo oportuno, justo para destrabar un desarrollo cerrado y devolverle la tranquilidad al conjunto blanquinegro.
A partir de allí, la visita intentó adelantar sus líneas moviendo el banco de suplentes con los ingresos de jugadores ofensivos como Juan Ignacio Ramírez y Alan Soñora. Sin embargo, la estructura defensiva comandada por César Rigamonti resistió con solvencia. Con garra, firmeza en la marca y el empuje de la gente, el Lobo cerró los caminos, administró los tiempos en el tramo final y se abrazó a tres puntos de oro.
Mirando hacia adelante
Este triunfo no solo representa cortar una sequía que empezaba a generar desconfianza, sino que le da un impulso anímico fundamental al equipo. Con la permanencia en la categoría asegurada con holgura, el objetivo trazado en el vestuario es claro: pelear por un lugar entre los puestos de clasificación y terminar el torneo en lo más alto posible. La victoria 1-0 sobre Newell's renueva las ilusiones y demuestra que, cuando juega con los dientes apretados en su casa, Gimnasia es un rival de cuidado para cualquiera en la máxima categoría del fútbol argentino.