DENUNCIAS TRAS EL SUPERCLÁSICO: RIVER EXPLOTÓ CONTRA EL ARBITRAJE Y LA AFA LUEGO DE LA DERROTA EN LA BOMBONERA
Tras la caída por 1-0 ante Boca en un cruce repleto de polémicas, la dirigencia, el cuerpo técnico y ex directivos de la entidad de Núñez expresaron un fuerte repudio por las decisiones del juez Nicolás Ramírez y la gestión del VAR.
La disputa de una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino dejó secuelas que van mucho más allá de lo ocurrido en los 90 minutos reglamentarios. El triunfo de Boca Juniors por 1-0 en La Bombonera desencadenó un episodio de fuerte tensión institucional, signado por los duros reclamos vertidos desde River Plate contra el arbitraje encabezado por Nicolás Ramírez y la actuación del sistema de videoasistencia (VAR) liderado por Silvio Trucco.
El desarrollo del encuentro estuvo atravesado por decisiones disciplinarias y fallos divididos que encendieron los reclamos del equipo visitante. La primera acción determinante ocurrió en los minutos iniciales del primer tiempo, cuando el zaguero Lucas Martínez Quarta recibió la tarjeta roja tras una acción considerada por el juez como último recurso para evitar una situación manifiesta de gol. A partir de allí, el trámite adquirió un tinte de altísima rispidez. Con el marcador en contra a raíz del tanto de cabeza convertido por Lautaro Di Lollo, la controversia se profundizó en la segunda mitad con la expulsión por tarjeta roja directa de Gonzalo Montiel.

No obstante, el malestar del conjunto de Núñez no se limitó a las sanciones que lo dejaron con nueve futbolistas en cancha, sino también a las omisiones de juzgamiento denunciadas en el sector opuesto. Entre los puntos de mayor discordia se señalaron una eventual segunda tarjeta amarilla no aplicada al volante xeneize Leandro Paredes y la falta de llamado desde el VAR para revisar un contacto en el área sobre el defensor Nicolás Otamendi.
Concluido el cotejo, la directiva de la entidad de Núñez fijó postura de forma inmediata a través de sus canales oficiales y de las declaraciones expresadas por sus principales referentes. El presidente de la institución, Stefano Di Carlo, manifestó en redes sociales un tajante repudio al considerar que la reiteración de fallos en un mismo sentido lesiona la equidad de las competencias locales. A esas palabras se sumaron las duras expresiones formuladas por el expresidente Rodolfo D'Onofrio, quien cuestionó la imparcialidad del arbitraje, y los reclamos del cuerpo técnico encabezado por Leonardo Ponzio al momento de dejar el terreno de juego.

En el espectro de las autoridades deportivas y del arbitraje nacional, las determinaciones fueron respaldadas bajo el argumento de que el juez principal actuó conforme a las reglas del juego y la interpretación de las jugadas. Por su parte, la dirigencia de Boca Juniors desestimó las críticas arbitrales, adjudicando el desenlace del clásico al mérito futbolístico y a la efectividad mostrada por su plantel para capitalizar los momentos claves del partido.
El desenlace de esta jornada vuelve a instalar una discusión recurrente sobre la unificación de criterios arbitrales y el uso de las tecnologías de apoyo en los compromisos decisivos del torneo local, dejando un escenario cargado de reclamos en la recta final del certamen.