¡CON EL GRITO ATRAGANTADO! GODOY CRUZ EMPATÓ SIN GOLES EN UN ENCUENTRO CALIENTE Y LLENO DE POLÉMICAS
El Expreso igualó 0-0 de visitante en un desarrollo trabado que tuvo de todo: un penal malogrado, jugadas sospechosas en las áreas y protestas cruzadas hasta el pitazo final.
La recta decisiva de la fase regular no perdona ni concede respiros. En cada jornada se juegan puntos de oro para asegurar un lugar entre los puestos de privilegio y llegar con aire fresco al tramo clasificatorio. En ese escenario exigente, la expedición del Expreso encaró un compromiso áspero y de dientes apretados fuera de casa, sabiendo que sumar era obligatorio pero que traerse el botín completo significaría un salto de calidad en la tabla.
Entre el penal fallado y el VAR ausente
Desde el inicio se palpó que el trámite no daría espacio al lucimiento estético. Un desarrollo denso, cortado y con la pierna fuerte como denominador común. Godoy Cruz intentó manejar los tiempos apoyándose en la circulación de su mediocampo, pero se topó con un rival ordenado que cerró bien los caminos y apostó al roce constante.
La gran oportunidad de la tarde llegó en el complemento, cuando tras una incursión profunda en el área rival, el árbitro sancionó la pena máxima en favor del conjunto mendocino. Toda la ilusión del pueblo bodeguero quedó depositada en los doce pasos. Sin embargo, en el momento crucial, la ejecución careció de precisión e impactó en el travesaño, dejando atragantado el festejo de la victoria.
A partir de allí, el partido se volvió un caldero de fricción e incertidumbre. Las decisiones arbitrales quedaron bajo la lupa en cada jugada dividida. Hubo reclamos vehementes por agarrones dentro del área, posiciones adelantadas finísimas y faltas al límite de la tarjeta roja que encendieron los ánimos en ambos bancos de suplentes.
Una falta sobre la línea del área, por la que el árbitro determinó un nuevo penal para el tomba y expulsión del defensor, derivó en un sin fin de reclamos, empujones y expulsiones, tanto para suplentes y cuerpo técnico de All Boys. Finalmente el árbitro enmendó su error, cobrando tiro libre y manteniendo la expulsión.

Balance final y lo que se viene
El pitazo de cierre decretó el 0-0 definitivo, sellando un punto que deja sensaciones contrapuestas. Por un lado, la amargura lógica de haber tenido servida la victoria desde la copa de los doce pasos y no haberla podido concretar. Por el otro, el valor de seguir sumando en canchas difíciles donde la presión y el clima enrarecido suelen pasarle factura a cualquiera. El Tomba masticó bronca por lo que pudo ser, pero sabe que el camino es largo y que esta muestra de carácter servirá para corregir la puntería de cara a las batallas que se avecinan.