BAUSILI EN MENDOZA: PLAN PARA EL BCRA Y SU APUESTA A LA DESREGULACIÓN ECONÓMICA
En una exposición en la Bolsa de Comercio de Mendoza junto al diputado Lisandro Nieri y ante la mirada del gobernador Alfredo Cornejo, Santiago Bausili defendió el rumbo de la política monetaria, adelantó la baja en la morosidad crediticia y sostuvo que la desregulación será la principal herramienta para neutralizar la especulación financiera.
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, desembarcó en la provincia de Mendoza para participar de la conferencia “Transformación, balance de gestión y metas estratégicas”, realizada en el marco de una concurrida jornada en la Bolsa de Comercio provincial. En un auditorio colmado de empresarios, economistas y dirigentes políticos de la región de Cuyo, el titular de la máxima entidad monetaria trazó un balance de la hoja de ruta económica, abordó las dinámicas de las reservas y anticipó cuál es el marco normativo y operativo con el que pretenden encarar la volatilidad que suele anticipar a los períodos electorales en el país.
El encuentro contó con la participación de figuras clave del ámbito local. El gobernador Alfredo Cornejo dio la apertura al acto destacando el valor del equilibrio macroeconómico y el orden fiscal alcanzado, aunque puntualizó que el gran reto inmediato radica en lograr que el ahorro se traduzca de forma efectiva en inversión directa y financiamiento productivo para las pequeñas y medianas empresas. A su vez, el diputado nacional Lisandro Nieri moderó el intercambio y celebró los avances en el proyecto que busca dotar de mayor independencia orgánica al Banco Central.

El factor "miedo" y la dinámica electoral
Durante su disertación, Bausili reconoció de manera explícita que la incertidumbre y el "miedo" a eventuales giros políticos continúan operando como un freno subjetivo sobre las decisiones de inversión a largo plazo. Sin embargo, enfatizó que la economía nacional ha dado muestras de una "robustez indiscutible" al haber superado los embates especulativos de procesos electorales recientes. Según la visión expuesta por el funcionario, las coberturas financieras apresuradas significaron en períodos pasados un costo altísimo para las empresas y los ahorristas, actuando como la contratación de un seguro demasiado costoso que finalmente no se tradujo en utilidades. Por este motivo, proyectan que de cara a los próximos comicios la conducta de los agentes económicos será significativamente más prudente y menos reactiva.
Para contrarrestar la volatilidad implícita en la coyuntura política, Bausili ratificó que el BCRA sostendrá un sesgo de política monetaria estricto y enfocado en la desaceleración de los índices inflacionarios. Argumentó que el mejor antídoto frente a las turbulencias electorales es la profundización de la desregulación y la eliminación de distorsiones en los mercados, permitiendo que la fijación de precios y la asignación de recursos responda exclusivamente a la oferta y la demanda real, sin el tutelaje de subsidios ni restricciones cambiarias artificiales.

La proyección del crédito y la recuperación heterogénea
En relación al comportamiento de la actividad económica real, el referente del Central admitió que la recuperación actual exhibe una fuerte heterogeneidad entre sectores y regiones geográfica. Mientras industrias estratégicas como la minería, la energía, el petróleo y el complejo agroexportador experimentan una dinamización acelerada, otros rubros urbanos y de bienes de consumo masivo muestran avances más paulatinos. No obstante, Bausili remarcó que el proceso de "derrame" hacia el resto del entramado productivo y la generación de empleo multiplicador ya se encuentra en marcha.
Respecto al sistema financiero, el funcionario evaluó de forma optimista la evolución de los niveles de cobrabilidad, señalando que la morosidad en el pago de créditos bancarios ya alcanzó un techo técnico y ha comenzado a mostrar una tendencia decreciente. Este saneamiento de las carteras resulta una condición imprescindible para la reactivación del crédito privado, que históricamente ha representado una de las mayores debilidades relativas de la economía argentina en comparación con otros países de la región. Asimismo, defendió medidas recientes como la normativa que habilita a las entidades bancarias a otorgar financiamiento en moneda extranjera a empresas no exportadoras (con el aval de un garante vinculado al comercio exterior), sosteniendo que este tipo de mecanismos procura canalizar el ahorro interno hacia el circuito bancario formal sin comprometer la estabilidad prudencial del sistema.