BALOTAJE EN BRASIL: LULA GANÓ EN MENDOZA Y CRECIÓ LA PARTICIPACIÓN
De los 235 ciudadanos brasileños habilitados para votar en la provincia, 126 concurrieron a las urnas. Lula da Silva obtuvo 62 sufragios frente a los 58 de Flávio Bolsonaro y revirtió el resultado de la primera vuelta, en una elección marcada por la polarización política.
UNA DIFERENCIA MÍNIMA EN LAS URNAS MENDOCINAS
El balotaje presidencial de Brasil dejó un resultado ajustado entre los ciudadanos brasileños que votaron en Mendoza. Luiz Inácio Lula da Silva se impuso sobre Flávio Bolsonaro por apenas cuatro votos, en una jornada que modificó el escenario registrado durante la primera vuelta electoral.
Con el 100% de la mesa escrutada, Lula reunió 62 sufragios, equivalentes al 51,67% de los votos válidos, mientras que Bolsonaro consiguió 58, el 48,33%. La diferencia fue estrecha y dejó en evidencia que las preferencias electorales de los brasileños residentes en la provincia estuvieron divididas entre las dos principales candidaturas.
La votación se desarrolló el domingo 25 de octubre en el Consulado General de Brasil, ubicado sobre calle Rivadavia, en la Ciudad de Mendoza. Allí funcionó la única mesa habilitada en territorio provincial para que los ciudadanos brasileños con domicilio electoral registrado en el exterior pudieran participar de la elección presidencial.
El resultado mendocino adquirió relevancia porque representó un cambio respecto de la primera vuelta, realizada el 4 de octubre. En aquella oportunidad, Flávio Bolsonaro había quedado por delante de Lula en la provincia. En el balotaje, el actual mandatario logró revertir esa tendencia y terminó imponiéndose por una diferencia de cuatro sufragios.
CUÁNTOS BRASILEÑOS FUERON A VOTAR EN MENDOZA
Uno de los datos centrales de la jornada fue la participación electoral. Sobre un padrón de 235 ciudadanos brasileños habilitados, concurrieron 126 personas, lo que representó el 53,62% del total.
En consecuencia, 109 electores no participaron de la votación, una cifra equivalente al 46,38% del padrón. Aunque la abstención continuó representando una porción importante de los ciudadanos habilitados, la concurrencia fue superior a la registrada durante la primera vuelta.
En los comicios del 4 de octubre habían votado 116 personas, sobre el mismo padrón de 235 electores. La participación había alcanzado entonces el 49,36%. Para el balotaje se sumaron diez votantes y el porcentaje de asistencia aumentó 4,26 puntos porcentuales.
La jornada también dejó cuatro votos en blanco y dos nulos. Estos sufragios formaron parte del total emitido, aunque no se incorporaron a los votos válidos utilizados para calcular los porcentajes de los dos candidatos.
Los números reflejan una elección muy pareja en Mendoza, donde cada sufragio tuvo un peso significativo en el resultado final. La diferencia entre Lula y Bolsonaro fue menor que la cantidad de votos en blanco y nulos contabilizados conjuntamente, un dato que permite dimensionar lo ajustado de la disputa provincial.
DEL TRIUNFO DE BOLSONARO A LA VICTORIA DE LULA
La primera vuelta había mostrado una ventaja de Flávio Bolsonaro entre los brasileños habilitados para votar en Mendoza. El candidato del Partido Liberal había conseguido 55 votos, frente a los 49 obtenidos por Lula da Silva.
En aquella instancia, Bolsonaro había logrado una diferencia de seis sufragios. Sin embargo, la segunda vuelta modificó el orden: Lula sumó 13 votos respecto de su resultado anterior, mientras que Bolsonaro pasó de 55 a 58.
La comparación permite observar que el cambio no se explicó solamente por el aumento de la participación. También hubo una modificación en la distribución de los votos entre los dos candidatos que avanzaron al balotaje.
La elección volvió a mostrar la importancia del voto de los ciudadanos brasileños que residen fuera de su país. Aunque se trata de una comunidad electoral más reducida que la del territorio brasileño, sus sufragios forman parte del resultado presidencial nacional.
En el exterior, los ciudadanos brasileños votan exclusivamente para elegir presidente y vicepresidente. Para hacerlo deben tener registrada su situación electoral y acudir al establecimiento que les corresponde según su inscripción.
QUÉ PASÓ EN EL RESULTADO NACIONAL
La victoria de Lula en Mendoza coincidió con su triunfo en el resultado nacional del balotaje. El candidato del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,79% de los votos válidos, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzó el 48,21%, de acuerdo con los resultados publicados tras completarse el escrutinio.
A nivel nacional, Lula consiguió más de 64,2 millones de votos, frente a los casi 59,8 millones reunidos por su rival. La diferencia superó los cuatro millones de sufragios, un margen considerablemente más amplio que el registrado entre los electores brasileños de Mendoza.
El desenlace definió la continuidad de Lula al frente del Gobierno brasileño y cerró una campaña marcada por la confrontación entre dos proyectos políticos enfrentados. La disputa también tuvo repercusiones en Argentina, donde miles de ciudadanos brasileños participaron de la elección en distintas sedes consulares.
En Mendoza, sin embargo, la particularidad fue el margen mínimo entre los candidatos. Los cuatro votos de diferencia alcanzaron para cambiar el resultado respecto de la primera vuelta y reflejaron una competencia prácticamente dividida en partes iguales.
UNA ELECCIÓN QUE DEJÓ DATOS CLAVES EN MENDOZA
El balotaje dejó tres cifras centrales: 235 ciudadanos habilitados, 126 votantes y una diferencia final de cuatro sufragios a favor de Lula da Silva.
La participación creció respecto de la primera vuelta y el resultado entre los principales candidatos se invirtió. De esta manera, Mendoza pasó de registrar una ventaja de Flávio Bolsonaro a darle la victoria al actual presidente brasileño.
Aunque el resultado provincial no determina por sí solo el desenlace nacional, permite observar cómo se distribuyeron las preferencias dentro de la comunidad brasileña residente en la provincia. En una elección de fuerte polarización, la votación mendocina terminó definida por una diferencia mínima y con una mayor concurrencia que en la primera instancia electoral.
Fuentes consultadas