ATE POSTERGÓ EL PARO EN LOS AEROPUERTOS: EL RECLAMO SALARIAL DE FONDO SIGUE SIN RESOLVERSE

ATE POSTERGÓ EL PARO EN LOS AEROPUERTOS: EL RECLAMO SALARIAL DE FONDO SIGUE SIN RESOLVERSE

El sindicato decidió suspender momentáneamente la medida de fuerza prevista en la Administración Nacional de Aviación Civil mientras espera una audiencia con el Ministerio de Trabajo. Aun así, ya se registraban demoras y una cancelación en El Plumerillo. Detrás del conflicto puntual asoma una discusión salarial que los trabajadores estatales vienen dando desde hace más de dos años.

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Por Redacción R7Digital 3 de septiembre de 2026

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) resolvió postergar de manera momentánea el paro que había anunciado para este jueves y viernes en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Sin embargo, la decisión llegó cuando ya había impacto concreto: en el Aeropuerto Internacional El Plumerillo se registraban vuelos demorados —entre ellos, conexiones hacia Ezeiza, Aeroparque y Neuquén— y una cancelación, según el reporte oficial de Aeropuertos Argentina.

La suspensión de la medida se resolvió tras una reunión del equipo jurídico de ATE Nacional con los coordinadores de la Mesa Nacional de todo el país. El gremio decidió exigir al Ministerio de Trabajo la convocatoria a una audiencia para definir qué servicios se consideran esenciales dentro del sector, un punto de fricción central con el Gobierno nacional. "Se ha pospuesto esta situación producto de que hemos definido de forma urgente exigirle al Ministerio de Trabajo la convocatoria a una audiencia", explicó Marcelo Belelli, coordinador nacional de ATE-ANAC, quien remarcó que la decisión buscó ser un gesto de buena voluntad hacia el Gobierno.

El sindicato sostiene que su protesta se enmarcó dentro de los límites legales: se avisó con los cinco días hábiles de anticipación exigidos por la normativa y se limitó a seis horas de afectación por jornada, de manera de garantizar el 75% del servicio que exige la autoridad laboral. Puertas adentro, el conflicto no está saldado: si el Ministerio de Trabajo no convoca a la audiencia solicitada, ATE advirtió que podría retomar las medidas de fuerza de forma inmediata, y ya proyecta mantener asambleas y movilizaciones en las terminales aéreas durante los próximos días.


Un reclamo con historia

El paro que se pospuso no fue una medida aislada. ATE formalizó tres pedidos concretos ante la falta de respuestas oficiales: el pago de los adicionales salariales correspondientes a ítems extra paritarios ya acordados y aún pendientes desde enero, la reapertura de la paritaria sectorial específica del sector, y el financiamiento de tareas operativas consideradas sensibles para la seguridad aeroportuaria, como el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios y las áreas de fiscalización. Desde el gremio remarcaron que estas últimas no son cuestiones menores: se trata de funciones directamente vinculadas con la seguridad de pasajeros y tripulaciones.

Contexto: la crisis salarial del sector estatal

El reclamo puntual de los trabajadores de la ANAC se inscribe en una discusión más amplia que atraviesa a todo el empleo público nacional. Según los cálculos que viene difundiendo ATE, los salarios de la administración pública acumulan una pérdida de poder adquisitivo cercana al 45% desde diciembre de 2023, un número que el Gobierno nacional no reconoce en esos términos. Las últimas propuestas paritarias, con subas mensuales de entre 1,5% y 1,9% para el tramo que va de septiembre a diciembre de este año, fueron rechazadas por el gremio por considerarlas insuficientes frente al costo de vida, mientras que otro sindicato del sector, la UPCN, sí las convalidó.

El propio deterioro salarial dejó huellas medibles: según datos difundidos por la organización, la proporción de trabajadores estatales con deudas pasó de apenas 5,4% a mediados de 2024 a cerca del 18,6% a mediados de este año, es decir, casi uno de cada cinco empleados públicos nacionales llegó a una situación de mora. A eso se suma una reducción de más de 65.000 puestos en la planta estatal nacional desde el inicio de la actual gestión, lo que profundizó la sensación de fragilidad laboral entre quienes permanecen en sus puestos.

Ese combo —salarios que no acompañan la inflación, adicionales impagos y recorte de personal— es el trasfondo que explica por qué un reclamo puntual, como el de los trabajadores de los aeropuertos, puede escalar rápidamente a medidas de fuerza con impacto directo en miles de pasajeros. La definición de la audiencia que reclama ATE, en los próximos días, será clave para saber si el conflicto se encamina a una negociación o si los paros vuelven a activarse.


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