ARRANCA EL COBRO CON TRANSFERENCIA: EL NUEVO SISTEMA DEL BCRA PARA DESCONTAR CUOTAS DE PRÉSTAMOS, PERO CON POCO ENTUSIASMO DE LOS BANCOS
Desde este lunes rige en el país el Cobro con Transferencia (CCT), la herramienta que reemplaza al viejo DEBIN para el pago automático de créditos. El propio sector bancario anticipó que su uso será limitado, pese a que la medida llega en medio de un contexto de morosidad récord.
Desde este lunes 31 de agosto entra en vigencia en toda la Argentina el Cobro con Transferencia (CCT), un nuevo mecanismo diseñado por el Banco Central para que bancos, fintechs y otros proveedores de crédito puedan debitar de manera automática las cuotas de los préstamos directamente desde la cuenta del cliente. La herramienta reemplaza al DEBIN recurrente, un sistema que había quedado expuesto durante años a maniobras de fraude a través de la cesión indebida de números de CBU.
Una medida pensada antes de la crisis de morosos
La resolución que dio origen al CCT fue firmada por el BCRA el 2 de marzo de este año, mediante la Comunicación A 8406, y otorgó a las entidades financieras plazo hasta el 31 de agosto para adaptar sus sistemas tecnológicos. Es decir, el mecanismo fue diseñado antes de que se profundizara la actual crisis de deudores: según los últimos datos disponibles, la morosidad en préstamos personales alcanzó un nuevo récord del 16,4%, mientras que aproximadamente uno de cada cuatro deudores del sistema atraviesa hoy dificultades para afrontar sus pagos. De hecho, fuentes del sector aclararon que las cerca de 6 millones de personas que ya tienen problemas para pagar sus créditos no verán cambios en su situación actual con esta nueva herramienta.

Cómo funciona el nuevo sistema
El CCT solo permite el cobro de cuotas fijas e iguales durante toda la vigencia del contrato, y establece que la relación entre la cuota y los ingresos del tomador no puede superar el 30% al momento de otorgarse el crédito, como forma de prevenir el sobreendeudamiento. El mecanismo contempla un intento inicial de débito y hasta dos reintentos —a las 48 y a las 96 horas— para evitar prácticas abusivas de cobro. Además, exige el consentimiento explícito y por única vez del cliente antes de habilitar los débitos, y obliga a las entidades a notificar por medios electrónicos el día hábil previo a que se concrete cada descuento. El usuario, por su parte, puede dar de baja esa autorización en cualquier momento, tanto ante el prestamista como ante la entidad donde tiene la cuenta.
Un dato relevante: el sistema solo habilita el débito sobre la cuenta en la que originalmente se depositó el préstamo, y define un arancel mínimo del 0,6% que deberá pagar el prestamista.
Por qué los bancos anticipan poco impacto
Consultadas por distintos medios, fuentes del sector bancario confirmaron que el sistema estará operativo desde este lunes, pero coincidieron en que su alcance será limitado. La razón principal es esa misma restricción: al poder debitarse solo desde la cuenta donde se acreditó el crédito, buena parte de las entidades no tendría incentivos para depositar préstamos en cuentas operadas por otras entidades o billeteras virtuales. A eso se suma otro problema práctico: muchas cuentas CVU de billeteras virtuales suelen no tener saldo disponible, porque los usuarios transfieren el dinero a fondos money market en busca de un rendimiento, lo que dejaría al sistema sin fondos disponibles al momento de intentar el débito.
Según trascendió, el mecanismo podría terminar siendo más útil para financieras que ya depositan directamente sus créditos en cuentas bancarias, que ahora podrán debitar el importe sin depender de que el deudor transfiera voluntariamente. Aun así, desde el sector coinciden en que su utilización no será masiva, al menos en esta primera etapa.