ARGENTINA LANZÓ UN PLAN PARA PREVENIR INFARTOS Y ACV: LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES CAUSAN CASI 3 DE CADA 10 MUERTES
El Ministerio de Salud presentó una estrategia nacional para el período 2026-2030 que busca fortalecer la prevención, agilizar la atención de urgencia y mejorar la rehabilitación. También se reforzará el registro de infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca para identificar demoras y orientar los recursos sanitarios.
UNA ESTRATEGIA PARA REDUCIR LAS MUERTES Y LAS SECUELAS
El Gobierno nacional anunció la puesta en marcha del Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular 2026-2030, una estrategia que busca reducir la mortalidad prematura, las enfermedades y la discapacidad asociadas con los problemas cardiovasculares en Argentina.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Salud, Mario Lugones, durante el Congreso Argentino de Cardiología. El programa propone abordar de manera conjunta las enfermedades que afectan al corazón y al cerebro, en lugar de tratar cada patología como un problema aislado.
La medida responde a una realidad sanitaria preocupante: las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en el país. De acuerdo con las estadísticas oficiales correspondientes a 2024, se registraron 105.130 fallecimientos por estas causas, equivalentes al 27,9% del total de muertes.
Dentro de este grupo se encuentran el infarto agudo de miocardio, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y la insuficiencia cardíaca, afecciones que pueden provocar consecuencias graves cuando no se detectan o atienden oportunamente.
El nuevo plan busca intervenir en todas las etapas de la enfermedad: desde la prevención de los factores de riesgo hasta el diagnóstico, el tratamiento de urgencia y la rehabilitación posterior.
LOS INFARTOS Y LOS ACV, EN EL CENTRO DE LA POLÍTICA SANITARIA
Uno de los ejes principales de la estrategia es mejorar la capacidad del sistema de salud para responder ante un infarto o un ACV. En estas situaciones, el tiempo transcurrido entre la aparición de los síntomas y la atención médica puede resultar determinante para la evolución del paciente.
Por ese motivo, el programa contempla fortalecer las redes de atención y los mecanismos de derivación entre centros sanitarios. La intención es que las personas afectadas puedan llegar rápidamente a establecimientos con capacidad para realizar los procedimientos necesarios.
En el caso de los accidentes cerebrovasculares, se prevé aprovechar herramientas digitales como Stroke App para facilitar la coordinación de los traslados. El sistema permite orientar las derivaciones hacia centros preparados para atender estos cuadros y alertar a los equipos médicos antes de la llegada de la ambulancia.
El objetivo es reducir las demoras y favorecer el acceso a tratamientos dentro de las ventanas de tiempo en las que pueden resultar más efectivos.
La estrategia también busca mejorar la continuidad de los cuidados después de la emergencia, mediante seguimiento médico y rehabilitación para quienes sufrieron un evento vascular.
INFARTOS, ACV E INSUFICIENCIA CARDÍACA TENDRÁN MAYOR SEGUIMIENTO
Otra de las medidas centrales consiste en fortalecer la vigilancia sanitaria de estas enfermedades mediante la notificación obligatoria de determinados eventos.
La disposición publicada en el Boletín Oficial el 15 de octubre de 2026 incorporó el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca descompensada a la nómina de eventos de notificación obligatoria.
En el caso del ACV y de la insuficiencia cardíaca descompensada, la notificación se realizará a través del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0). Para el infarto agudo de miocardio continuará utilizándose el sistema de registro vigente.
Esta información permitirá reunir datos más sistemáticos sobre los casos, las internaciones y la atención que reciben los pacientes. Con esos registros, las autoridades podrán identificar demoras, evaluar los tiempos de respuesta y reconocer las zonas donde se necesitan más recursos.
La medida también busca contar con indicadores que permitan evaluar el funcionamiento de los servicios sanitarios y planificar mejoras sobre la base de información concreta.
PREVENCIÓN DE LA HIPERTENSIÓN, LA DIABETES Y OTROS FACTORES DE RIESGO
El plan no se limita a la atención de las emergencias. También propone reforzar la prevención mediante el control de factores que aumentan las probabilidades de desarrollar enfermedades vasculares.
Entre ellos se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad y la enfermedad renal crónica. Estas condiciones pueden coexistir y aumentar el riesgo de complicaciones cuando no reciben seguimiento y tratamiento adecuados.
Por eso, la estrategia promueve un abordaje integrado desde el primer nivel de atención. La propuesta incluye fortalecer los llamados Nodos de Salud Vascular, espacios destinados a facilitar el control de los factores de riesgo y la continuidad de los tratamientos.
Además, se contempla mejorar el acceso a medicamentos cardiovasculares y favorecer la adherencia terapéutica. Entre las herramientas consideradas se encuentran las combinaciones de dosis fija, conocidas como polipíldoras, que pueden reunir distintos principios activos en un mismo medicamento cuando están indicadas por los profesionales de salud.
La implementación deberá adaptarse a las capacidades y necesidades de cada jurisdicción, con coordinación entre el Ministerio de Salud de la Nación y las autoridades provinciales.
EL DESAFÍO DE CAMBIAR LOS HÁBITOS Y MEJORAR EL ACCESO
La prevención también requiere actuar sobre hábitos y condiciones que influyen en la salud a largo plazo. El tabaquismo, el consumo de alcohol, la alimentación inadecuada y la falta de actividad física pueden contribuir al desarrollo de factores de riesgo cardiovasculares.
A esto se suma la necesidad de detectar oportunamente problemas que muchas veces permanecen sin diagnóstico, como la hipertensión o el colesterol elevado.
El plan propone aprovechar las estructuras y los programas sanitarios existentes, sin crear organismos administrativos paralelos. La intención es coordinar mejor los recursos disponibles y disminuir las diferencias en el acceso a la atención entre las distintas provincias.
El anuncio se suma a otras iniciativas nacionales, como el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular, presentado en mayo de 2026 para mejorar el acceso al diagnóstico, la atención oportuna y la rehabilitación.
Con el horizonte puesto en 2030, el desafío será transformar las medidas anunciadas en una respuesta efectiva y sostenida. La prevención, la detección temprana, la atención rápida y el seguimiento posterior serán componentes fundamentales para reducir las muertes y las secuelas de las enfermedades vasculares en Argentina.
Fuentes consultadas:
Boletín Oficial de la República Argentina.