ALERTA SANITARIA EN MENDOZA: INVESTIGAN UN BROTE DE MENINGITIS POSQUIRÚRGICA CON DOS MUERTES Y CINCO CASOS CONFIRMADOS
El Ministerio de Salud mantiene suspendidas preventivamente las cirugías en el Hospital Privado mientras busca el origen de las infecciones por Serratia marcescens. La investigación incluye pacientes operados durante septiembre y octubre, análisis de insumos médicos y estudios para determinar si los casos comparten una fuente de contagio.
Una investigación sanitaria que mantiene en alerta a Mendoza
Un brote de infecciones bacterianas asociado a procedimientos quirúrgicos encendió las alarmas sanitarias en Mendoza. La investigación comenzó después de que varios pacientes que habían sido operados en el Hospital Privado presentaran cuadros infecciosos graves, algunos con diagnóstico de meningitis.
Al 27 de octubre, las autoridades sanitarias informaron cinco casos confirmados de infección por la bacteria Serratia marcescens. Dentro de ese grupo, tres pacientes presentan meningitis confirmada mediante el análisis del líquido cefalorraquídeo, mientras que otro registró la bacteria en sangre con sospecha clínica de meningitis. El quinto caso corresponde a una infección del sitio quirúrgico vinculada a una intervención anterior.
La investigación también registra dos fallecimientos de pacientes con infección confirmada. Otros decesos permanecen bajo estudio y las autoridades aclararon que no corresponde atribuirlos automáticamente al brote mientras no se determine su relación clínica con la bacteria.
El caso generó preocupación por la gravedad de las infecciones, pero también por la necesidad de identificar rápidamente cómo se produjeron y si existe una exposición común entre las personas afectadas.
Cómo se detectaron los primeros casos
La alerta se activó durante la semana pasada, cuando profesionales del Hospital Central detectaron dos pacientes que compartían un antecedente relevante: ambos habían sido operados previamente en el Hospital Privado y presentaban infecciones por el mismo microorganismo.
A partir de esa coincidencia, el Ministerio de Salud comenzó a investigar posibles vínculos entre las intervenciones quirúrgicas, los tratamientos recibidos y los elementos utilizados durante la atención médica.
La revisión se amplió luego de que se identificaran otros pacientes con antecedentes compatibles. Los equipos sanitarios comenzaron a reconstruir las historias clínicas, analizar los síntomas posteriores a las cirugías y buscar coincidencias en los procedimientos realizados.
Uno de los aspectos que se estudian es la aparición de síntomas poco después de las intervenciones. Entre las situaciones examinadas hay pacientes que presentaron deterioro clínico y cuadros que inicialmente fueron atribuidos a otras causas. La investigación deberá establecer qué ocurrió en cada caso y si existieron demoras diagnósticas relacionadas con las complicaciones.
La hipótesis sobre la anestesia y los insumos médicos
Una de las líneas de investigación apunta a posibles elementos vinculados con los procedimientos anestésicos. Sin embargo, esta hipótesis todavía no representa una conclusión definitiva ni significa que se haya comprobado que la anestesia estuviera contaminada.
Las autoridades buscan determinar si pudo existir una exposición común a través de medicamentos, soluciones, instrumental, materiales descartables u otros insumos utilizados durante las intervenciones.
Para avanzar, se tomaron muestras de distintos elementos y se pusieron en marcha estudios microbiológicos. También se trabaja en la trazabilidad de los productos y en la comparación de los microorganismos identificados en los pacientes.
Parte de los análisis se remitirá al Instituto Malbrán para realizar estudios avanzados que permitan establecer si los aislamientos bacterianos están relacionados entre sí. Esa información puede resultar fundamental para identificar una posible fuente común.
Hasta el momento, no se confirmó el origen exacto de las infecciones. Por eso, los resultados de laboratorio y la reconstrucción de los procedimientos médicos serán determinantes para establecer qué ocurrió.
Quirófanos suspendidos y controles preventivos
Como medida de prevención, el Ministerio de Salud dispuso la suspensión de la actividad quirúrgica en el Hospital Privado mientras se desarrolla la investigación. La decisión busca evitar posibles nuevas exposiciones hasta que se evalúen las condiciones del establecimiento y se completen las verificaciones necesarias.
También se realizan controles sobre los procedimientos asistenciales, los registros clínicos y los insumos utilizados. Los equipos técnicos están integrados por áreas de Epidemiología, control de infecciones, Farmacia, Infraestructura y Habilitaciones, junto con profesionales del establecimiento.
La investigación se concentra en personas intervenidas durante septiembre y octubre. El objetivo es detectar nuevos cuadros, identificar síntomas compatibles y establecer si los pacientes compartieron alguna práctica, producto o elemento médico.
La reapertura de los quirófanos dependerá de la evaluación de las condiciones sanitarias y de las decisiones que se adopten a partir de los resultados obtenidos.
Qué es la bacteria Serratia marcescens
Serratia marcescens es una bacteria que puede encontrarse en el ambiente y que también puede causar infecciones asociadas a la atención sanitaria. Puede afectar distintas partes del organismo y provocar cuadros graves, especialmente en personas hospitalizadas o con factores de riesgo.
Entre las infecciones que puede producir se encuentran las urinarias, respiratorias, de heridas y del torrente sanguíneo. En determinadas circunstancias, también puede afectar las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, provocando meningitis.
La bacteria puede presentar resistencia a varios antibióticos, por lo que el diagnóstico y la selección del tratamiento adecuado requieren evaluación médica y estudios microbiológicos.
La presencia de este microorganismo en el ambiente no significa que todas las personas expuestas vayan a enfermarse. En este caso, la investigación se concentra en posibles vías de transmisión vinculadas con la atención médica y las intervenciones quirúrgicas.
Qué deben hacer quienes fueron operados
Las personas que se sometieron a cirugías en el Hospital Privado durante septiembre y octubre deben prestar atención a la aparición de síntomas y seguir las indicaciones de los profesionales de salud.
Entre las señales que requieren atención urgente se encuentran la fiebre alta, el dolor de cabeza intenso, los vómitos, la rigidez de nuca, los cambios en el estado de conciencia y otros síntomas neurológicos. También es importante consultar ante signos de infección en una herida quirúrgica, como secreciones, enrojecimiento marcado o dolor creciente, especialmente si aparecen acompañados de fiebre.
Ante síntomas de alarma, se recomienda buscar atención médica inmediata e informar el antecedente de una cirugía reciente en el establecimiento.
La investigación continúa y las autoridades deberán determinar si los casos comparten una fuente de exposición, cuál fue el mecanismo de transmisión y qué medidas adicionales serán necesarias. Hasta que se conozcan los resultados, el origen del brote sigue bajo estudio.