ALERTA EN ARGENTINA POR LA LLEGADA DE UN HONGO QUE PUEDE AFECTAR A LAS PLANTAS
La roya de la vid, causada por el hongo Phakopsora euvitis, fue detectada por primera vez en el país en plantas de Santa Fe. Los especialistas advierten sobre su capacidad para provocar una fuerte caída de hojas y señalan que el calor y la humedad favorecen su propagación.
Una nueva alerta fitosanitaria encendió la preocupación entre productores y especialistas luego de que se confirmara por primera vez en Argentina la presencia de la roya de la vid, una enfermedad causada por el hongo Phakopsora euvitis, también denominado Neophysopella tropicalis.
El hallazgo fue realizado por investigadoras de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del ICiAgro Litoral en plantas de la variedad Niágara Rosada ubicadas en las localidades santafesinas de Esperanza y San Justo. La detección fue comunicada oficialmente al Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO), ya que hasta ese momento el patógeno no estaba registrado en Argentina.
La preocupación no se limita a los cultivos de vid. Aunque tradicionalmente el hongo estuvo asociado al género Vitis, investigaciones realizadas en Brasil detectaron su presencia también en Plumeria rubra, una planta ornamental, lo que demuestra que puede afectar especies fuera de las vides.
QUÉ EFECTOS PUEDE PROVOCAR

La roya puede producir pústulas de color amarillo o anaranjado en el envés de las hojas, además de amarillamiento y caída prematura del follaje.
El problema aparece cuando la planta pierde una parte importante de sus hojas, ya que disminuye su capacidad para realizar fotosíntesis. En los cultivos de vid, esto puede afectar tanto el crecimiento de la planta como la maduración de los frutos. En países donde la enfermedad está presente se registraron epidemias con pérdidas productivas importantes.
Las condiciones ambientales también tienen un papel fundamental. De acuerdo con las investigadoras de la UNL, temperaturas de entre 20 y 25 grados combinadas con una humedad superior al 90% pueden favorecer el desarrollo temprano de la enfermedad y generar una mayor acumulación del hongo.
Por eso, los períodos cálidos y húmedos representan un escenario especialmente favorable para su propagación.
CÓMO DETECTARLO Y PREVENIR SU PROPAGACIÓN

Una de las principales recomendaciones para quienes tienen plantas en sus hogares es revisar periódicamente el envés de las hojas, especialmente en parrales, enredaderas y plantas ornamentales susceptibles.
También se aconseja evitar el riego por aspersión directamente sobre las hojas durante la tarde o la noche, ya que la humedad que permanece sobre el follaje puede favorecer la germinación de las esporas.
Otro punto importante es la higiene de las herramientas de jardinería. Tijeras, cuchillas y palas deben desinfectarse antes de pasar de una planta a otra, para evitar transportar material contaminado.
En caso de encontrar síntomas compatibles, se recomienda retirar el material vegetal afectado, colocarlo en una bolsa y mantenerlo separado del resto de las plantas para reducir la posibilidad de dispersión de las esporas.
El hallazgo en Santa Fe representa un nuevo desafío para la sanidad vegetal argentina. La UNL continúa trabajando en la elaboración de un reporte científico para documentar formalmente esta primera detección y determinar su importancia fitosanitaria para el país.
La llegada de Phakopsora euvitis no significa que todas las plantas de los jardines estén en riesgo inmediato, pero sí obliga a aumentar la vigilancia. La detección temprana y las medidas de prevención serán claves para evitar que esta enfermedad se establezca y se extienda a nuevas zonas y especies.
Fuentes consultadas: Diario UNO, Universidad Nacional del Litoral, La Nación, Uno Santa Fe, SINAVIMO, EPPO y Embrapa.