AHOGO ECONÓMICO: CRECE EL ENDEUDAMIENTO DE LAS FAMILIAS ARGENTINAS PARA LLEGAR A FIN DE MES
Un nuevo relevamiento nacional revela que cada vez más hogares recurren a préstamos, tarjetas de crédito y financiamiento para cubrir gastos básicos. Especialistas advierten que el endeudamiento dejó de ser una herramienta excepcional para convertirse en una estrategia de supervivencia.
La realidad económica continúa marcando el pulso de millones de hogares argentinos. Un reciente relevamiento nacional expone un panorama preocupante: el endeudamiento dejó de ser una alternativa ocasional para transformarse en una necesidad cotidiana de muchas familias que buscan sostener su nivel de vida frente al incremento de los costos y la pérdida del poder adquisitivo.
Según los datos difundidos por distintos estudios privados, más de la mitad de los hogares recurrió al crédito durante los últimos meses para afrontar gastos esenciales como alimentos, alquileres, servicios públicos y medicamentos. El problema no termina allí: una gran proporción de quienes tomaron deuda reconoce tener dificultades para cumplir con los pagos, lo que genera un círculo financiero cada vez más complejo.
Las tarjetas de crédito continúan siendo el principal instrumento de financiamiento. Sin embargo, también crece el uso de préstamos personales, créditos otorgados por billeteras virtuales y entidades no bancarias, muchas veces con tasas considerablemente más elevadas que las ofrecidas por el sistema financiero tradicional. Esta situación incrementa el riesgo de sobreendeudamiento, especialmente entre trabajadores informales, jubilados y familias de ingresos medios y bajos.
Aunque la inflación muestra una desaceleración respecto de los niveles registrados durante 2024 y parte de 2025, numerosos estudios indican que la preocupación social se desplazó hacia otros factores económicos, como los bajos salarios, el empleo y la pérdida del poder de compra. Para muchas familias, el problema ya no pasa únicamente por el aumento de precios, sino por la insuficiencia de los ingresos para cubrir los gastos mensuales.
Desde Mendoza, este escenario también encuentra eco en la economía regional. Comerciantes y prestadores de servicios vienen observando un consumo más prudente, con mayor utilización de cuotas y promociones para sostener las ventas. El financiamiento aparece como un recurso cada vez más utilizado, aunque muchas veces implica postergar obligaciones futuras para resolver necesidades inmediatas.
Economistas coinciden en que el desafío de los próximos meses será consolidar una recuperación del ingreso real que permita disminuir la dependencia del crédito para gastos corrientes. De lo contrario, el crecimiento del endeudamiento podría transformarse en uno de los principales condicionantes del consumo interno y de la economía familiar.
Mientras tanto, los números reflejan una realidad difícil de ignorar: para una parte importante de los argentinos, llegar a fin de mes continúa siendo un objetivo que requiere cada vez más esfuerzo y, en muchos casos, asumir nuevas deudas para cubrir necesidades básicas.
Fuentes consultadas: El Sol, La Nación