ACOTADA CONVOCATORIA DE BREGMAN EN MENDOZA: NO HABRÍA LLEGADO A 2.000 PERSONAS
El acto del PTS en el Club Pacífico quedó lejos del peso de la dirigente a nivel nacional, en una provincia donde el Frente de Izquierda pasó de 14% a 3,4% de los votos en doce años.
Para una dirigente que varias encuestas ubican entre las figuras mejor valoradas del país y que buena parte del sistema político da por segura candidata a presidenta en 2027, la convocatoria del sábado en Mendoza resultó acotada. El acto del PTS en el Club Pacífico reunió, según los organizadores y los medios que replicaron la cifra, a unas 2.000 personas. Los medios locales lo describieron como colmado, pero no hubo un conteo independiente. Es una cantidad respetable para una fuerza de izquierda, aunque modesta frente al volumen electoral que Myriam Bregman aspira a representar.
La dirigente no oficializó su candidatura y sostiene que todavía no es momento de hablar de ellas. Sus números la respaldan a medias. En 2023 obtuvo 2,69% de los votos y terminó quinta. Desde entonces, su imagen creció: Tendencias Consultora y Atlas Intel la ubicaron en torno al 42% de imagen positiva. La intención de voto es más dispar. Según los relevamientos, oscila entre 6,6% y 14,6%, y algunos analistas, como Lucas Nejamkis, advierten que su caudal real ronda los seis o siete puntos pese a la buena imagen.
En Mendoza, la brecha entre imagen y voto es todavía más visible. En las legislativas de 2025, con 1.555.582 habilitados y una participación de 68,65%, votó algo más de un millón de personas. El FIT-U obtuvo 34.605 votos, el 3,44%, por debajo de su promedio nacional de 3,91%, y fue la quinta fuerza. La alianza entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza ganó con 53,7%. El contraste con 2013 es marcado: ese año el Frente de Izquierda sumó 143.381 votos, el 14,03%, y Nicolás Del Caño llegó a Diputados por la provincia.

Un ejercicio ilustra la distancia. Si Bregman lograra en Mendoza un 8% o 10%, el rango que aparece en distintas encuestas nacionales, eso equivaldría a entre 85.000 y 107.000 votos. Los asistentes del sábado serían apenas una fracción de esa cifra, cerca del 2%. La comparación tiene límites, porque los actos reúnen sobre todo a militantes y simpatizantes y no miden la intención de voto, pero ayuda a dimensionar el desafío.
Dentro de la gira que ya pasó por Buenos Aires, Jujuy, Neuquén, Rosario y Córdoba, Mendoza quedó en un punto intermedio. En Neuquén, los organizadores hablaron de más de 1.500 personas. En Córdoba, de más de 7.000, aunque el acto se realizó en el marco del Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual, y más de la mitad de los asistentes participaba de ese encuentro. En Rosario se habló de “miles”.
La propia organización plantea otra lectura. Sostiene que el objetivo no es un acto electoral sino construir comités para “un partido de la nueva clase trabajadora”, un proyecto que, según cuenta, tiene más de 200 núcleos en el país y, en Mendoza, más de una docena de comités con unos 500 integrantes. Los dirigentes locales agregan un factor estructural: Lautaro Jiménez sostuvo que el sistema electoral provincial tiene pisos mínimos más altos que otras jurisdicciones, lo que dificulta la representación de fuerzas no mayoritarias. Además, buena parte del movimiento en defensa del agua, uno de los ejes del acto, excede a un solo partido y no siempre se traduce en voto a la izquierda.
Entre los analistas, las lecturas también divergen. Algunos creen que Bregman puede ser un factor decisivo en un eventual balotaje o complicar al peronismo. Otros sostienen que la izquierda mide entre cuatro y ocho puntos y que difícilmente pase de ahí.
La pregunta que queda abierta es si el reconocimiento que cosecha a nivel nacional puede transformarse en organización y votos en provincias como Mendoza, donde hasta ahora las movilizaciones y las urnas han ido por carriles distintos.